Caso Bicentenario expone debilidades en bancos de nicho: Moody's

La quiebra del banco Bicentenario expone las debilidades de la estrategia de bancos de nicho de México, consideró la calificadora internacional Moody's Investors Services.

En un nuevo informe, estimó que la revocación de licencia de este banco por parte de las autoridades mexicanas y la liquidación de sus activos, resalta tanto las recientes reformas del sector financiero como sus limitaciones.

"El acelerado proceso de liquidación, iniciado el 23 de julio, destaca los poderes ampliados del asegurador de depósitos Instituto para la Protección al Ahorro de Bancario (IPAB)", expresó el analista de Moody's, David Olivares.

"Pero la liquidación de Bicentenario, un banco de nicho creado hace sólo 15 meses, también plantea preguntas acerca de la estrategia del gobierno para utilizar tales prestamistas especializados para aumentar el bajo nivel de intermediación financiera de México", señaló el especialista de la agencia, Felipe Carvallo.

La evaluadora internacional de riesgo crediticio apuntó que Bicentenario fue uno de varios bancos de nicho creados para atraer más clientes al sistema bancario formal, pero los resultados no alcanzaron a cubrir las expectativas generadas.

Su enfoque estrecho y experiencia limitada significa que muchos de estos bancos se encuentran en situaciones financieras precarias y tienen activos débiles, estimó.

La quiebra de Bicentenario, abundó, destaca la necesidad de mejorar la gestión de riesgos y los controles en estos nuevos prestamistas.

Moody's señaló que las rápidas pérdidas crediticias, combinadas con costos en espiral, agotaron su capital y lo dejaron imposibilitado para reunir capital fresco de accionistas.

Estos inconvenientes, junto con cargas asociadas con la regulación bancaria de México y el tratamiento de las autoridades a accionistas en quiebra, disuaden a algunas instituciones no bancarias de buscar una autorización de banco, a menos que estos asuntos sea abordados.

Además, continúa, aunque los nuevas facultades del IPAB fortalecerán la confianza de los depositantes en el sistema en su conjunto, la quiebra de Bicentenario pone de relieve la vulnerabilidad de los acreedores no garantizados.

La nueva regulación, estimó Moody´s, otorga al IPAB poderes de intervención que protegerán a los depositantes elegibles y permite resoluciones más ordenada y más rápidas que beneficien a los acreedores garantizados.

Sin embargo, la deuda prioritaria y acreedores menores carecen de la protección del IPAB por ley, son más vulnerables y es probable que absorban las pérdidas en caso de la quiebra de un banco, agregó la calificadora internacional.