Experto resalta visita de presidenta chilena en África

La gira que hoy concluyó en Angola la presidente chilena Michelle Bachelet constituye una señal política de la orientación sur-sur de su política exterior, afirmó a Notimex el analista político internacional Fernando Castañeda.

El también profesor de la Universidad de Santiago de Chile subrayó que la diplomacia de la administración Bachelet busca "volver a una política internacional de carácter mucho más integrativa" hacia el sur del mundo.

"Estamos situados en esta región del mundo, que es América Latina, y en el sentido estratégico, donde se puede ver una especie de consonancia" con el bloque BRICS, formado por Brasil, Rusia, India China y Sudáfrica, resaltó.

En esencia, "esto significa potenciar lo que son los intercambios comerciales sur-sur y empezar a contrarrestar la dependencia que tenemos de los mercados del norte".

Estos "son mercados en los cuales se exporta fundamentalmente por parte nuestra comodities, recursos naturales, y se compran productos manufacturados y alta tecnología", indicó Castañeda.

En estas relaciones sur-sur también se potencian los intercambios culturales, apoyos en desarrollo e investigación, "es una búsqueda de una política que reafirma una vocación de apoyar los intereses de los países que están en vías de desarrollo o aún subdesarrollados", dijo.

"Chile está interesado en explorar mercados a sus productos de exportación, pero también a asesorías, servicios, y mercados para importar, sobre todo energía, como petróleo y gas", añadió.

En la gira de la mandataria chilena por Sudáfrica, Mozambique y Angola, realizada del 7 al 12 de agosto, se exploraron negocios y se anunció la apertura de una oficina comercial de Chile en Sudáfrica.

El analista recalcó que "el objetivo fundamental es reposicionar una política exterior de Chile, que está inserta en el mundo del sur, orientación que se desperfiló, lamentablemente en el gobierno anterior de Chile", encabezado por el empresario Sebastián Piñera.

Castañeda subrayó que "en este mundo global, si no nos juntamos para defender nuestros intereses como región, como países del sur, vamos a seguir en una situación siempre desmejorada".

En el caso chileno, y en particular tras el primer gobierno de Bachelet, "hay una tradición histórica de fortalecer las relaciones internacionales progresistas", sin aislarse del resto del mundo ni dejar de reconocer que Chile tiene una economía abierta, concluyó.