Brasil envía a favela de Río policía de élite para apoyar al Ejército

El gobierno de Brasil autorizó hoy el envío de la Fuerza Nacional -una unidad de élite de policía y bomberos- al Complejo de Maré, un conglomerado de favelas donde el Ejército patrulla desde abril para combatir la violencia y el narco.

La medida fue decidida a pedido del gobernador de Río de Janeiro, Luiz Fernando Pezao, para que las tropas suplementarias nacionales den "apoyo logístico" al Ejército durante los próximos 90 días.

El Complejo de Maré es un enjambre de chozas que se extiende varios kilómetros y en el que viven 130 mil personas, en una zona clave para la seguridad de la ciudad, pues colinda con la principal vía de conexión entre el aeropuerto internacional y el centro de Río de Janeiro.

El general Roberto Escoto, quien dirige las operaciones de la zona por parte del Ejército, aseguró en abril que ese lugar es más peligroso que Haití, donde él estuvo destacado entre 2004 y 2005.

Explicó que la peligrosidad de la zona es consecuencia del numeroso armamento del que disponen las milicias y los traficantes de drogas de las facciones criminales cariocas.

Brasil inició hace un lustro un programa destinado a controlar las principales favelas de Río de Janeiro, afectadas por la inseguridad, el tráfico de armas y droga, la pobreza y la exclusión social.

El programa era aplicado mediante la ocupación de las Unidades de Policía Pacificadora (UPP), cuya misión es reprimir el crimen al tiempo que establece un diálogo con la población local.

La presencia en las favelas brasileñas de la policía militar es muy controvertida entre la población local, ya que denuncian abusos, corrupción y ejecuciones por parte de las fuerzas del orden.

En los primeros seis meses de 2014, el número de fallecidos a manos de la policía militar en Sao Paulo aumentó un 62 por ciento interanual (de 269 a 434 personas), según datos públicos.

El director en Brasil de la organización no gubernamental defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional, Atila Roque, dijo esta semana que el número de muertos a manos de la policía brasileña es "escandaloso".

"Estamos volviendo a los casi mil muertos por año solo en el estado de Sao Paulo, el más rico y moderno de Brasil. Hay que pensar que la policía de Sao Paulo mató en seis meses aproximadamente más de lo que todas las policías de Estados Unidos matan en un año", dijo Roque.

La inseguridad es uno de los principales problemas de Brasil y uno de los temas centrales de la campaña política por las elecciones presidenciales del 5 de octubre próximo.

Pese a que en la última década el gobierno de izquierda del Partido de los Trabajadores asegura que sacó de la pobreza a 40 millones de personas, los índices de homicidios crecieron en el país a tasas de dos dígitos.

Los asesinatos en Brasil crecieron un 13.4 por ciento en 2012 respecto a 2002, mientras que el número de homicidios se situó en 154 diarios durante esa década, según el Mapa de la Violencia 2014, publicado por la sede brasileña de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

El estudio asegura que las principales víctimas son jóvenes de sexo masculino y piel negra, ya que el 53.4 por ciento de todos los asesinatos en 2012 fueron de personas con esas características.