Canal de Panamá cumple 100 años con Nicaragua como eventual amenaza

El Canal de Panamá cumple este viernes 100 años de operaciones con una multimillonaria ampliación en marcha que estará lista en 2016, al tiempo que ha surgido la alternativa de un paso por Nicaragua, considerado inviable por autoridades panameñas.

La vía de Nicaragua "estaría compitiendo con el Canal de Panamá, no se lo podría llevar todo (el mercado); no hay demanda para dos canales a través del istmo centroamericano", sentenció el administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Jorge Quijano.

La ACP inició el 3 de septiembre de 2007 la expansión del viejo canal con un presupuesto de cinco mil 250 millones de dólares para finalizarla en octubre de 2014, pero varios factores, entre ellos huelgas obreras y patronales, retrasaron las obras unos 18 meses, hasta 2016.

El tercer juego de esclusas en construcción permitirá duplicar la capacidad de carga, ahora de 330 millones de toneladas, y además que podrán circular barcos con hasta 12 mil contenedores, tres veces más que los actuales.

Las nuevas esclusas, especie de escaleras que elevan los barcos 26 metros sobre el nivel del mar en su tránsito interoceánico, tendrán además tinas paralelas que permitirán el ahorro de agua, la materia prima de las operaciones canaleras.

De 2007 a la fecha, la ampliación registra un 78 por ciento de avance, con el principal componente, el tercer juego de esclusas, encargado al consorcio Grupo Unidos por el Canal de Panamá (GUPC), liderado por la española Sacyr.

Mientras los trabajos de la expansión panameña están próximos a cumplir siete años, el gobierno de Nicaragua otorgó en julio pasado una concesión a la empresa china HKND Group para la construcción de una ruta interoceánica en el país centroamericano.

Este sería el segundo intento de Nicaragua por tener un canal. Antes de que Panamá se separara de Colombia en 1903 para firmar un tratado con Estados Unidos destinado a construir la actual vía transístmica, Washington consideró levantarlo en Nicaragua.

Los trabajos del consorcio chino para dar a Nicaragua un canal iniciarían a finales de este año, con una inversión estimada en 40 mil millones de dólares, en el segundo país más pobre de América Latina.

Mientras el Canal de Panamá recorre 80 kilómetros del océano Atlántico al Pacífico, en el punto más estrecho de América, el eventual atajo por Nicaragua transitaría barcos en una distancia de 278 kilómetros.

La inversión para acometer esa hazaña sería ocho veces más grande de lo que costará a Panamá la actual ampliación.

Por ello, el exvicepresidente y escritor nicaragüense Sergio Ramírez llamó al proyecto "un cuento chino".

La iniciativa, promovida por el gobierno del presidente Daniel Ortega, es "una fantasía construida en nuestras mentes a lo largo de la historia, que hoy está siendo arteramente explotada para vender una colosal mentira", advirtió el autor de la novela "Adiós Muchachos".

Para el administrador de la ACP, el proyecto nicaragüense es inviable como inversión y por los trabajos monumentales que se requerirían.

Según los cálculos de Quijano, en Nicaragua se necesitaría excavar y dragar alrededor de cinco mil 500 millones de metros cúbicos de tierra, "diez veces más de lo que el Canal de Panamá ha excavado en 120 años".

Excavar y dragar esa cantidad de tierra, de acuerdo con Quijano, elevaría los costos de construcción del Canal de Nicaragua a unos 70 mil millones de dólares, y no dejaría ganancias.

De todos modos, "responsablemente, los panameños tenemos que ver cualquier situación que se dé de una competencia para nosotros", manifestó.