Fiscal descalifica etiqueta de "Estado fallido" para El Salvador

El fiscal general de El Salvador, Luis Martínez, negó hoy que el país sea un "Estado fallido", pese a que se enfrenta una dura realidad de violencia en todas sus formas y una polarización ideológica y política.

"La etiquetación de Estado fallido, creo que no es la más adecuada", dijo Martínez, aunque admitió que el país vive momentos muy difíciles.

Así respondió el funcionario a la declaración que hizo del arzobispo capitalino, monseñor José Luis Alas, en el sentido de que el país está a punto de convertirse en un "Estado fallido" ante la incontrolable criminalidad.

En El Salvador existe mucho egoísmo, intolerancia, polarización política-ideológica, delincuencia común y esto se suma la fuerza que ejercen las estructuras de las pandillas criminales, explicó Martínez a periodistas.

Para el fiscal, la declaración del obispo Alas es una señal de alerta, sin embargo aseguró que la Fiscalía y la Policía Nacional Civil (PNC), acompañada con las Fuerzas Armadas están desarrollando el trabajo que les corresponde para llevar la paz al país.

Destacó además el proceso que ha iniciado el gobierno con el acompañamiento de la Conferencia Episcopal de El Salvador (CEDES) para una solución a la criminalidad, pues en este tema de la criminalidad "tenemos que jugar un papel todos" como sociedad.

Las declaraciones del arzobispo han causado diferentes reacciones a favor y en contra entre los sectores del país.

Por su parte, el ombudsman de El Salvador, David Morales, también rechazó que el país vaya a ser un "Estado fallido" dentro de poco y calificó de "equívoco" el concepto vertido por el jefe de la Iglesia Católica, por considerar que esta nación es diferente a lo que fue en el pasado.

"No podemos utilizar este tipo de categorías superficiales, creo que tenemos problemas y hay que afrontarlos", expresó el titular de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH).

En los gobiernos de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que solo ofreció mano dura a las pandillas, no se abordó de manera integral el tema de la delincuencia porque no hubo inversión en la gente, agregó el funcionario.

Contrario a lo manifestado por el arzobispo Alas, el párroco de la basílica de Guadalupe, el padre Sebastián Martínez, dijo que los gobiernos anteriores y el poder económico vienen gestando un "Estado fallido" y no desde hace cinco años como se quiere hacer creer.