La reforma migratoria en Estados Unidos tendría un inmenso valor simbólico y moral debido a que constituiría una señal para los mexicanos de que su vecino del norte cambia su actitud hacia México, opinó hoy aquí el historiador Enrique Krauze.

"La reforma migratoria tendría un inmenso impacto simbólico y moral sobre los mexicanos porque comenzaremos a aceptar que Estados Unidos empieza a cambiar su actitud hacia México, que ha sido en términos generales de desdén, ignorancia y distancia", opinó el escritor.

En un encuentro con medios de comunicación tras una conferencia ofrecida en Nueva York en el marco de la Expolibro América de Nueva York, Krauze asentó que la reforma migratoria sería la "aceptación de la realidad" en Estados Unidos de que México ya es más que un vecino.

"Antes podían ver a México como un país vecino, pero ahora no sólo somos un vecino. Estados Unidos tiene a México en sus entrañas, y para una persona o para un país es bueno conocer sus propias entrañas", afirmó en una sala de la Universidad The New School.

Explicó que la nueva concepción de México reflejada en la aprobación de una reforma migratoria -actualmente discutida en el Congreso- ha ocurrido en gran medida por la inmensa migración de mexicanos al norte de la frontera, que ha cambiado las estructuras sociales estadunidenses.

Durante su charla ­en que participó también el escritor estadunidense Pete Hamill, titulada "Una historia de dos ciudades: México y Nueva York"-, Krauze opinó que una reforma migratoria supondría una gran salto en la relación entre Estados Unidos y su vecino del sur.

"Como mexicanos, por primera vez nos sentiríamos tomados en cuenta por nuestro vecino, al margen del valor económico y político de la reforma, y eso sería un triunfo para Estados Unidos y para México", enfatizó el escritor.

La conferencia de Krauze ocurrió en el marco de la participación de México como invitado de honor en la Expolibro América de Nueva York, del 29 de mayo al 1 de junio.