La pianista Laura Villafranca dará muestra de talento en la capital

Una exhibición de versatilidad y excelencia musical ofrecerá la pianista Laura Villafranca en los recitales que realizará en la Ciudad de México los días, 20, 24 y 27 de julio, en tres diferentes recintos de esta capital

Partituras de Joseph Haydn (1732-1809), Alberto Ginastera (1916-1983) y Johann Sebastian Bach (1685-1750) resonarán en el Museo Nacional de Arte (Munal), la Biblioteca Vasconcelos y en la Biblioteca Miguel Lerdo de Tejada, informó el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

El programa de dichas presentaciones iniciará con la obra de Haydn "Sonata en Do Mayor, Hob. 50", ante penúltimo trabajo de la serie conocida como "Las inglesas", para la cual su autor aprovechó los instrumentos descubiertos en su época con los que logró crear los efectos que otorgan el uso del pedal.

Posteriormente, la pianista interpretará "Las danzas argentinas Op.2", de Alberto Ginastera, obra de uno de los autores más importantes del siglo XX, que según Villafranca narra historias sobre personajes comunes de la cultura latinoamericana.

"Danza del viejo boyero", "Danza de la moza donosa" y "Danza del gaucho matrero" hablan sobre un viejo conductor de carretas tiradas por bueyes; una mujer airosa y bella, así como de una persecución de un jinete bandido y arrogante, respectivamente.

La última parte de sus presentaciones incluirán una serie de obras de Bach, adaptadas por virtuosos colegas de Laura como Myra Hess (1890-1965), Egon Petri (1881-1962), Wilhelm Kempff (1895-1991) y Ferruccio Busoni (1866-1924), cuyas adecuaciones acercaron la obra de Sebastian al público en general.

Los trabajos que la maestra por el Conservatorio de Boston eligió fueron "Jesús alegría de los hombres, BWV 147"; "Siciliano BWV 1031"; "Sheep May Safely Graze, BWV 208"; "Ich ruf zu dir, Herr Jesu Christ, BWV 639", y "Chacona en re menor, BWV 1004".

La artista destacó que la "Chacona en re menor" es considerada, por músicos y compositores, una de las obras más grandiosas jamás escritas, la cual fue originalmente hecha para violín solo.

En ese sentido recordó que en una carta de Johannes Brahms (1833-1897) a Clara Schumann (1819-1896), el compositor alemán escribió que en esa obra se describió un completo mundo con pensamientos profundos y sentimientos poderosos.

Y reconoció que él, de haber escrito esa obra, se hubiera vuelto loco por la excitación extrema y tensión emocional que requirió esta pieza, que en su opinión es una de las más maravillosas y misteriosas de la historia de la música.

Villafranca concluyó que son muchas las adaptaciones de este trabajo, incluso destacó la que realizó el propio Brahms para la mano izquierda, pero informó que la más conocida es la del pianista Ferruccio Busoni, que ella ejecutará.