Vicepresidente argentino evade justicia al sustituir a presidenta

El vicepresidente de Argentina, Amado Boudou, logró postergar hoy un citatorio judicial en un nuevo caso por corrupción, ya que debió sustituir a la presidenta Cristina Fernández, quien viajó a Brasil.

Boudou, quien ya está procesado en otra investigación, debía acudir este miércoles a los tribunales para declarar como imputado en una causa en la que se le acusa de falsificación de documentos de un automóvil importado.

Los abogados de Boudou solicitaron el cambio de fecha al juez Claudio Bonadío con el argumento de que, mientras Fernández no esté en el país, el vicepresidente es el presidente en funciones y debe cumplir una serie de actividades.

Aunque Bonadío aceptó cambiar la cita para el próximo 23 de julio, advirtió que si el vicepresidente no se presenta otra vez, solicitará al Congreso el inicio de un juicio político en su contra, ya que sólo así quedará obligado a cumplir con los fallos judiciales.

El vicepresidente evitó así una nueva foto suya ingresando a los tribunales, pero no apareció en ningún acto público, lo que demostró el ostracismo político en el que está arrinconado por haberse convertido en el funcionario más incómodo para el gobierno.

Boudou se convirtió el pasado 27 de junio en el primer vicepresidente de la historia argentina en ser procesado por cohecho e incompatibilidad de la función pública a raíz de las acusaciones vertidas en abril de 2012 en un programa de televisión.

La investigación denunció que el vicepresidente compró, con la ayuda de prestanombres, parte de una empresa que estaba en quiebra, a la que ayudó a rescatar financieramente cuando era ministro de Economía.

La mayoría oficialista en el Congreso ya evitó el juicio político de Boudou, pero cada vez es más evidente su aislamiento porque hay funcionarios que ya han reconocido que su permanencia como vicepresidente afecta a Fernández.

"No le hace bien al gobierno nacional que haya un funcionario con un proceso judicial, pero es un tema de la justicia", explicó el ministro de Transporte y precandidato presidencial para 2015, Florencio Randazzo.