De estallar la huelga en Aeroméxico habría un impacto económico significativo para la aerolínea que no podría mantenerse, aseguró su director, Andrés Conesa Labastida, en tanto que la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA) se declaró en asamblea permanente.

En entrevista radiofónica, Conesa Labastida advirtió que de estallar la huelga "habría un impacto económico significativo para la aerolínea y no podríamos mantenerlo, tendríamos que avanzar entonces en el conflicto colectivo de naturaleza económica que busca una reducción del contrato para todo mundo, no nada más para los nuevos".

El directivo destacó que la autoridad laboral trata de conciliar intereses, por lo que "tenemos una mesa permanente en la Secretaría del Trabajo".

Argumentó que presentaron una propuesta integral que incluye dejar intactas las condiciones laborales de los sobrecargos actuales, "incluso mejorarlas con el incremento a la inflación; destinar dos puntos de la nómina para acciones que permitan mejorar el servicio y un nuevo contrato para los nuevos trabajadores".

Lo definió como un paquete integral, toda vez que si no cuenta con este tercer elemento, "no podemos cumplir con los otros dos, y ponemos el riesgo no nada más la fuente de empleo de dos mil 400 sobrecargos, sino de todos los 14 mil empleados que trabajamos en Aeroméxico".

Argumentó que la tercera propuesta va dirigida a los empleados de Mexicana de Aviación, en la actualidad en concurso mercantil, "lo que les permitirá recuperar el empleo, entonces ofrecemos abrir a los nuevos una fuente de empleo y ayudar a los trabajadores de Aeroméxico a que mantengamos nuestro empleo".

Según dijo, la propuesta realizada a la parte sindical permite relajar las condiciones de contratación para dar empleo a los sobrecargos de Mexicana "que hoy no lo tienen".

Advirtió que de no llegar a un arreglo significaría poner en riesgo a la aerolínea y no recibir un pedido de 100 aviones en el futuro.

A su vez y tras rechazar la contrapropuesta presentada por la empresa, la dirigencia gremial encabezada por Ricardo del Valle Solares informó en una circular que en la reunión llevada a cabo este miércoles en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) se les ofreció un incremento salarial de entre 4.3 y 4.8 por ciento.

Expuso que el Consejo de Administración de la empresa también puso sobre la mesa de negociación un aumento de 3.0 por ciento en una cláusula de productividad, condicionada al sobrecargo, aunque, dijo, hay confusión porque no se presentaron más detalles al respecto.

De igual forma, Aeroméxico insistió en que los sobrecargos acepten el Contrato Colectivo B para los trabajadores de nuevo ingreso, lo que la Asamblea General de ASSA rechazó de manera categórica.

En ese contexto, el sindicato dio a conocer que se mantiene a la espera de que las autoridades laborales y la empresa los convoquen para continuar la negociación.

De acuerdo con Del Valle Solares, el mandato de su asamblea es que se insista en el último ajuste que hicieron en su pliego de petición, de que se les otorgue un aumento de 5.0 por ciento directo al salario.

También rechazar el contrato B y que Aeroméxico se desista del conflicto colectivo de naturaleza económica, que promovió para restar 60 por ciento de sus prestaciones.

La víspera, Aeroméxico propuso a la dirigencia de ASSA mantener las condiciones contractuales de los sobrecargos actuales y otorgar un incremento salarial equivalente a la inflación para los siguientes tres años.