El encuentro amistoso entre la selección de Brasil e Inglaterra, previsto para la reinauguración oficial del recién remodelado Estadio Maracaná, ha sido suspendido tras la orden de una jueza, pues presume de falta de seguridad en el inmueble.

La jueza que tomó la decisión Adriana Costa dos Santos, prohíbe llevar a cabo cualquier partido en el mítico estadio, pues señala que las obras del entorno no han sido finalizadas, lo que podría generar riesgos para los asistentes al juego del domingo, según informa los diarios locales "O'Estadao" y "O'Globo".

La sentencia apunta a "la existencia de materiales peligrosos como piedras o baldosines y restos de material de obra que pueden ser utilizados durante posibles trifulcas o enfrentamientos, entre seguidores".

La orden se mantendrá hasta que los organizadores presenten las aprobaciones técnicas que exige la ley, para que se garantice la seguridad dentro del inmueble, mismo que albergará la final de la Copa Confederaciones y del Mundial 2014.

Según el fallo, los organizadores tendrán que pagar una multa de alrededor de 500 mil dólares, en caso de incumplir la orden de suspensión del encuentro.

Por su parte, el gobierno de Río explicó que todo fue "por un fallo burocrático", ya que no se envió el informe de seguridad de la policía de la Federación de Futbol de la capital, mientras tanto, el secretario de Deportes y Recreación de Río de Janeiro, André Lazaroni, aseguró que el partido del domingo se llevará a cabo.

"Tenemos una aprobación parcial del Grupo Especial de Inspección Policial en los Estadios (GEPE) y entre hoy y mañana está siendo elaborado el fallo técnico definitivo para liberar el estadio, que está cien por ciento listo, para los brasileños y para la Copa Confederaciones", puntualizó Lazaroni.