Los hábitos de consumo de alimentos están cambiando hacia categorías Premium, siendo una tendencia con grandes implicaciones para la industria alimenticia, refirió Rabobank International, banco holandés líder en la industria de alimentos, bebidas y agronegocio.

Según el informe "El ascenso del Consumidor Híbrido", realizado por esta institución financiera con 20 años de presencia en México, los consumidores "híbridos" están ahorrando en productos de la canasta básica y gastando más en aquellos de alta calidad que les aporten mayor satisfacción social y emocional.

Refiere que la aparición de este nuevo consumidor se debe a factores como el crecimiento del poder adquisitivo de la mujer, la aparición de las tiendas de descuento, el creciente uso de internet, el recorte del gasto en productos básicos o el contexto macroeconómico global.

Aclara que este reporte identifica a un nuevo tipo de consumidor de alimentos que está llamado a polarizar el espectro comercial de este sector, y que tendrá grandes implicaciones para las compañías de la industria alimentaria, así como para los comerciantes y empresas de servicios del sector.

En el reporte, el grupo de Investigación y Consultoría en Alimentos y Agronegocios de Rabobank menciona que los consumidores se interesan cada vez menos en productos del mercado medio y están ahorrando en artículos del día a día que tengan una buena relación de valor por dinero, tales como los comestibles básicos.

Explica que con el dinero que ahorran en la compra de los llamados productos de la canasta básica, los consumidores híbridos están gastando más en productos de alta calidad, más importantes para el consumidor desde una perspectiva social y emocional, tales como las marcas Premium del supermercado o las cenas lujosas.

Como resultado de esta tendencia, Rabobank comenta que el sector de alimentos tendrá que polarizar hacia las categorías Premium y de alto valor económico, con jugadores de clase media para competir en el mercado.

Marc Kennis, analista senior de Rabobank's, comenta que las implicaciones de la tendencia del mercado del consumidor híbrido son severas e importantes para áreas como la oferta de productos, canales de distribución, marketing y gestión de marca.

Señala que debido a las fuerzas que dirigen al consumo híbrido, por ejemplo, el rol cada vez más significativo de la mujer en los gastos del hogar y la importancia creciente de los "milenarios" (por ejemplo, las generaciones Y y Z), se prevé que el consumo de híbridos es un fenómeno que durará mucho tiempo.

Por lo tanto, agrega, los procesadores de alimentos, los comerciantes y las compañías de servicios de comida necesitarán adaptarse o corren el riesgo de perder relevancia.

Detalla que las tres fuerzas que conducen la tendencia del consumidor híbrido son: uno, el desarrollo sociodemográfico donde destaca el crecimiento del poder adquisitivo de la mujer y la influencia en ascenso que tiene sobre el gasto en el hogar.

La investigación indica que las mujeres son más objetivas que los hombres cuando se trata de tomar decisiones sobre la compra de alimentos, mientras que las generaciones más jóvenes que crecieron utilizando las redes sociales tienden a tomar sus decisiones basándose más en los méritos que en lealtades específicas de una marca.

Dos, las estrategias de comerciantes de alimentos, ya que la llegada de tiendas de descuentos ha aumentado las opciones de los consumidores para ahorrar, y en años recientes, los productos de etiqueta privada o marca propia han aumentado las opciones de ahorro.

Además de que el uso creciente de Internet como herramienta para comparar productos y precios también ha llevado a que haya una mayor conciencia del consumidor con respecto a la compra de productos alimenticios.

Tres, el desarrollo macroeconómico, donde la reciente crisis global ha acelerado la división del mercado existente; las restricciones en el ingreso disponible y la caída de confianza del consumidor ha llevado a tener que cortar gastos en los artículos básicos.

Al mismo tiempo, los consumidores aún quieren consentirse de forma ocasional incluso en tiempos económicos difíciles, y están dispuestos a pagar un poco más por una calidad de primera.

Destaca que los patrones del "consumidor híbrido" se ven reflejados en las tasas de crecimiento de los comerciantes y ejemplo de ello es que aquellos que apuestan por el mercado medio están teniendo tasas de crecimiento más bajas en periodos largos que aquellos que están en los puntos extremos del espectro.