El cardenal Norberto Rivera Carrera exhortó a todos los mexicanos a caminar con Cristo, a sumarse al reto de una nueva evangelización y el compromiso de construir una sociedad solidaria, fraterna y justa.

Al encabezar la misa de Corpus Christi en la Catedral Metropolitana, pidió a todos dejar que Cristo sacie su hambre de Dios, de justicia, de empleo, de seguridad, de educación, de respeto a la vida humana y al matrimonio entre hombre y mujer.

Y para eso, recalcó, "la celebración y el culto de adoración a Jesús Eucaristía tienen que ser cada vez más una actividad cotidiana en todos los bautizados".

Ante fieles, seminaristas y obispos auxiliares, el cardenal Rivera destacó que dentro del proceso misionero de la Arquidiócesis de México se han puesto a la escucha de las voces de la ciudad y han salido al encuentro de las nuevas generaciones.

Esas voces, dijo, hablan del hambre de "gobernantes y políticos que más allá de intereses partidistas busquen el bien común", de empresarios que procuren salarios justos, de la urgencia de gente que quiera trabajar y no solamente anhele un puesto para obtener un salario.

"Nuestro país tiene hambre de maestros y profesionistas que se esfuerzan por mejorar las condiciones educativas y de desarrollo para todos, así como de medios de comunicación social que más allá de buscar el sensacionalismo en sus notas, difunden la verdad y promueven valores que dignifican al ser humano y consolidan la convivencia social", expresó.

Nuestra República, acotó el prelado, "tiene hambre del cese de la violencia que genera tantas víctimas y de la conversión de aquellos que del secuestro, la extorsión y el narcotráfico han hecho una industria del mal".

A su vez, subrayó que la Iglesia "tiene necesidad de buenos pastores y no de funcionarios. Pastores que amen y sirvan al rebaño de Cristo y no exploten a las ovejas como mercenarios".

Ante estas realidades, México también tiene hambre de la acción evangelizadora de quienes formamos la Iglesia", reconoció el arzobispo primado de México.

Por eso, extendió el llamado a obispos y sacerdotes para que propicien que cada vez más personas entren en diálogo con Jesús Eucaristía, manteniendo los templos abiertos el mayor tiempo posible y motivando a los que se pongan ante la presencia del Cristo eucarístico.

Asimismo, exhortó a los niños a abrir sus corazones a la presencia de Cristo; y a los jóvenes, que pongan a Jesús Eucaristía en el centro de su vida personal y comunitaria.

Aprovechó para recordar que el domingo 2 de junio, en unión con el papa Francisco y con la Iglesia, la Catedral Metropolitana estará en adoración ante Jesús Eucaristía en la Hora Santa Mundial, de 10:00 a 11:00 horas, convocada con motivo del Año de la Fe.