Labor arbitral con deficiencias durante toda la Copa del Mundo

El trabajo de los árbitros finalizó hoy como inició en la Copa del Mundo, con deficiencias que, afortunadamente este domingo no influyeron en el marcador en la coronación de Alemania, que venció 1-0 a Argentina en la final del torneo.

Sobre la cancha del mítico Estadio Maracaná, el árbitro italiano Nicola Rizzoli trascendió por permitir un juego de mucho contacto, roce y golpeo, en un mayor porcentaje de los albicelestes.

Si bien Rizzoli no influyó directamente en el marcador, sí fue factor en la prolongación del partido para los tiempos extras, porque perdonó en dos ocasiones a Javier Mascherano de la tarjeta roja.

El inicio del mundial fue catastrófico para los silbantes, con aquel penal "inventado" por el japonés Yuichi Nishimura, convertido en gol por Neymar, lo que permitió a Brasil igualar un partido que terminó por ganar por 3-1 a Croacia.

La suspicacia sobre un cierto apoyo de los colegiados para los brasileños creció hasta la ronda de cuartos de final con el español Carlos Velasco Carballo, quien no marcó un penal a favor de Colombia y los anfitriones ganaron 2-1.

El mexicano Marco Antonio Rodríguez aclaró la situación en la conducción del encuentro que Alemania ganó 7-1 a Brasil en la ronda semifinal, con un trabajo sobrio, aunque también tuvo sus contadas fallas.

Rodríguez se reivindicó de aquella mordida que dio el uruguayo Luis Suárez al italiano Giorgio Chiellini que no vio y por consiguiente no reportó en su cédula arbitral.

La selección mexicana fue víctima de los desaciertos arbitrales, porque en su encuentro ante Camerún le fueron anulados dos goles legítimos, aunque al final se impuso 1-0 a Camerún.

El asistente uno colombiano Humberto Clavijo fue el encargado de anular aquellos goles marcados por Giovani dos Santos y por ello fue suspendido.