La amenaza de un ataque terrorista transnacional se mantiene baja para la mayoría de los países de América Latina, indicó hoy el Departamento estadunidense de Estado en su informe anual sobre terrorismo 2012.

La dependencia señaló que el año pasado la mayoría de atentados en la región fueron cometidos por las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que Estados Unidos considera como terroristas.

Puntualizó que los gobiernos en el hemisferio occidental tomaron "pasos modestos" para mejorar sus capacidades contra el terrorismo y fortalecer la seguridad fronteriza.

Entre los principales impedimentos para una acción efectiva en algunos países están la corrupción, las instituciones gubernamentales débiles, la insuficiente cooperación entre distintas entidades, la débil o inexistente legislación y la falta de recursos.

"La mayoría de países hizo esfuerzos para investigar posibles conexiones entre organizaciones criminales transnacionales y organizaciones terroristas", de acuerdo con el reporte.

El Departamento de Estado sostuvo además que Irán continúa expandiendo su presencia en las relaciones bilaterales con la región, como se demostró en la visita del presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad a Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.

Por otro lado, Estados Unidos colaboró con sus vecinos Canadá y México para "proteger nuestras fronteras compartidas mediante intercambios regulares de inteligencia y otra información", recalcó.

Apuntó que en la región no hay células operacionales conocidas de grupos como Al Qaeda o Hezbolá, que Estados Unidos considera terroristas, aunque simpatizantes en Sudamérica y el Caribe siguen dando apoyo financiero e ideológico a ese tipo de organizaciones en Medio Oriente y el sur de Asia.

Sobre la triple frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, afirmó que sigue siendo un nexo regional importante de armas, drogas, tráfico de personas, falsificación, productos piratas y lavado de dinero, todas fuentes potenciales de fondos para grupos terroristas.

El informe mantuvo a Cuba, junto con Irán, Sudán y Siria, en la lista de países que apoyan el terrorismo, al indicar que La Habana continúa dando refugio tanto a miembros de las FARC como del grupo separatista vasco ETA, que también considera como terrorista.

Admitió, sin embargo, que no hay pruebas de que el gobierno de Cuba esté proporcionando armas o entrenamiento paramilitar a grupos terroristas.