Apuesta Gijón por excelencia turística conservando pasado histórico

Enclavada en la costa del Principado de Asturias, Gijón, en el norte de España, se esfuerza en estos comienzos de siglo en conservar su remoto pasado histórico y mostrarlo como ejemplo de una excelencia turística.

Rodeada del mar Cantábrico, la ciudad fue fundada en el siglo V a C, y hasta hace muy poco conservó su carácter de ciudad industrial, empujado por la siderurgia y la industria naval, lo que le permitió tener un gran desarrollo y crecimiento a lo largo del siglo XX.

No obstante, la crisis en ambas actividades le ha hecho reconvertirse tratando de consolidarse como un centro turístico, universitario y de servicios.

"Gijón es una ciudad que mira al mar, y queremos que sea también una ciudad llena de oportunidades, que apoye el talento, las ideas innovadoras, la cultura, el arte, la tecnología, la creación de puestos de trabajo, la sostenibilidad", señaló la alcaldesa Carmen Moriyón.

Además, sobre el tema turístico, el Ayuntamiento de Gijón resaltó que el aumento del turismo supone sin duda una inyección económica y precisó que en 2013, el consumo turístico en la ciudad dejó 283 millones de euros (385 millones de dólares).

Esto representa un dos por ciento más de lo que se logró en 2012.

La escritora y traductora al español de "Juego de tronos", de George R. R. Martin, oriunda de Madrid y avecindada en Gijón, señaló a Notimex que "después de haber vivido en la capital, Gijón resulta una ciudad acogedora y abarcable".

"Es como estar en casa, pero en toda la ciudad, y con la ventaja de que no es como era hace 20 años. La ciudad se ha modernizado, mejorado sus servicios y de la primera vez que vine aquí, todo ha sido mejor. Ahora están las cosas paraditas, por la crisis, pero confío que volverán los buenos tiempos", dijo.

En el ramo turístico, sostuvo que es un atractivo turístico diferente a otros sitios de España.

"No vendemos sol y playa, aquí vendemos mucho más. No vendemos bailarinas disfrazadas de lunares, ni toros, ofrece atractivos turísticos que crean mucho más fidelidad", expresó.

Casada con el escritor británico de Ciencia Ficción, Ian Watson, aseguró que él prefiere vivir en Gijón que en Londres, "y cuando menciono que deberíamos estar más tiempo allí, para que mi hija aprenda inglés, se le ponen los pelos de punta".

Gijón conserva vivo su pasado romano a través de las intervenciones realizadas en el Parque arqueológico de la Campa de Torres, uno de los principales poblados fortificados del norte de España (anterior al 490 a.C.).

También, sobre todo, en el recuperado complejo termal de Campo Valdés, edificio público que data de finales del s. I d.C.

En el siglo XVIII, el ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos traza los ejes del desarrollo de Gijón.

La cocina de Gijón, está claramente marcada por su condición de municipio costero.

En primer lugar están en esa cocina las sopas de pescados y mariscos, a base de pescados blancos y enriquecidas con almejas y otros moluscos y crustáceos.

Típicos del verano son también los calamares de potera (esto es, capturados con una línea de anzuelos a puro brazo, de la manera más artesanal que cabe) y chipirones en su versión más reducida.

Como en el resto de Asturias, no faltan la fabada y el pote asturiano, una versión de la primera con berzas (similares a las acelgas) y papas, todo ello regado con sidra, bebida alcohólica de baja graduación fabricada con el zumo fermentado de la manzana.

Gijón cuenta con diversos museos, entre ellos la Villa Romana de Veranes, las Termas romanas, el Parque Arqueológico - Natural Campa Torres, el Museo del Pueblo de Asturias, el del Ferrocarril, el Jardín Botánico Atlántico, el Faro del cabo Torres e incluso un acuario.

Además, las huellas que la historia ha dejado en Gijón son las que descubren la colección de Rutas y Paseos, como el Románico Gijonés, el Itinerario industrial, la Ciudad de las Esculturas o Gijón en el Camino de Santiago, entre otras.

Las rutas de la naturaleza incluyen, entre otras, Vestigios del pasado, La mar de verde, Senda del arroyo La Ñora, de Gijón a Covadonga, entre otras.