Muerte de Alfredo Di Stéfano deja gran vacío en mundo deportivo

La partida de Alfredo Di Stéfano, el único futbolista de la historia en poseer el Súper Balón de Oro, el 7 de julio, deja un gran vacío en el mundo del deporte y específicamente en el del Real Madrid.

Di Stéfano, conocido como "La saeta rubia" consiguió además de numerosos goles y títulos con el Real Madrid, convertirse en el padre de los valores de este club, con el que vivió sus mejores años y que como técnico le tocó crear una de las más completas generaciones de futbolistas.

Quizá lo único que le quedó pendiente a sus 88 años de edad fue casarse con la costarricense Gina González, de 38 años, con la que estaba comprometido según reveló el mismo en mayo de 2013.

Bajo el velo de que se trataba de un matrimonio por conveniencia, los hijos del ex futbolista le incapacitaron legalmente y le aislaron, lo que le impidió cumplir ese sueño.

Tras su muerte el 7 de julio, el mundo del futbol ha recordado su carrera en el balompié que pasó también por el River Plate, de Argentina, Millonarios de Colombia y su retiro en el Espanyol de Barcelona.

El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, resumió ese día los valores de Di Stéfano: "nunca hay que rendirse y hay que dejarse el alma por este escudo", los que expandió como emblemas del club junto a Santiago Bernabéu.

"El cambio la historia del club y del futbol, ayudó a convertir al Real Madrid en la institución deportiva más grande del mundo, él es el Real Madrid. Gracias querido Alfredo por hacer del Real Madrid el club más admirado y querido del mundo", aseveró.

Para Emilio Butragueño, "si hay un valor que caracteriza al Real Madrid, es lo que él enseñó y ocurrió en la pasada final de la Liga de Campeones, que el Real Madrid nunca se entrega, su gran legado es eso y es lo que ha hecho a este club diferente".

El actual director de Relaciones Institucionales del club, recordó como en 1984 como entrenador, Di Stéfano lo incorporó al primer equipo junto a Martín Vázquez, Manolo Sanchíz y Miguel Pardeza, que dio lugar a lo que después se conocería como "La quinta del Buitre".

"Se va el más grande del futbol, juego que cambió en el Real Madrid al llegar en 1953, cuando entonces el futbol tenía un jugador para cada puesto y nadie se movía de allí, pero llega él y se mueve por todo el campo y transmitía eso a sus compañeros. Eso lo cambió él", dijo.

El presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, equipo rival del Real Madrid en la pasada final de Liga de Campeones, reconoció el valor que aportó "La saeta rubia": "Siempre se considerará el número uno del futbol mundial al fallecido Alfredo Di Stéfano".

"Hizo al Madrid más grande e hizo más grande el futbol porque era un espectáculo verle jugar. Recuerdo los grandes jugadores del Real Madrid y el Atlético. Todo el mundo le quería imitar y hacía prácticamente de todo. Era el sueño de toda personas que se dedica al deporte", agregó.

Conocido como "La saeta rubia", nació el 4 de julio de 1926 en Buenos Aires, y su debut como profesional se dio el 15 de julio de 1945 con River Plate, y el año siguiente con el Huracán, con los que consiguió dos campeonatos, respectivamente.

En 1947 pasa al Millonarios de Colombia, donde además fue máximo goleador, y en 1952 en medio de partidos amistosos se enfrenta al Real Madrid y allí Santiago Bernabéu le conoce y queda impresionado con su juego, por lo que no descansó hasta llevarlo a vestir la camiseta blanca.

En ese año, una disputa entre la Liga colombiana y la FIFA complicó las gestiones del Barcelona que también se interesó por él y hasta pagó un dinero por su fichaje, pero la FIFA al final se decantó por favorecer la operación de compra hecha por el Real Madrid al Millonarios.

El 23 de septiembre de 1953 llegó a Madrid y su estreno oficial fue el día 27, y pronto se convirtió en una estrella que permitió a Bernabéu adquirir a otros jugadores como el francés Raymond Kopa, el argentino Héctor Rial, el húngado Ferenc Puskas, el español Paco Gento, y otros.

Con este equipo y muchos otros que integraron hasta 1964, Di Stéfano consiguió cinco Copas de Europa consecutivas, una Intercontinental, dos Copas Latinas, ocho Ligas, una Copa de España y una Pequeña Copa del Mundo.

Con el Real Madrid consiguió 308 goles en 396 partidos oficiales, y también hizo historia al ser el primero del Real Madrid que consiguió el Balón de Oro, en 1957 y repitió en 1959, pero en 1989 France Football le brindó como homenaje el Súper Balón de Oro.

En 1965 debió salir del Real Madrid y se fue al Espanyol de Barcelona, con el que tuvo su último partido como profesional el 3 de abril de 1966.

Como seleccionado, con Argentina consiguió títulos en los años cuarentas, pero nunca ni con ese país ni con España pudo jugar en un Mundial de futbol, primero por la renuncia argentina a los mundiales de 1950 y 1954 y después España no se clasificó en 1958, se lesionó en 1962 y en 1966 ya se iba a retirar.

En lo extradeportivo, destacan episodios tan variados como el que fue actor de una película española en la que se interpretó a sí mismo en "La saeta rubia".

Por otra parte, en 1963 en una gira por Venezuela fue secuestrado en su hotel en Caracas por las llamadas Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, y lo liberaron dos días después ya que se trató de una acción para llamar la atención de la comunidad internacional hacia la situación política en ese país.