La directora general del Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol), María Angélica Luna Parra, dijo que el trabajo coordinado entre instituciones y sociedad civil es fundamental para abatir los índices de muerte en mujeres y niños, asociados al embarazo, parto o cuarentena.

En el lanzamiento de la campaña Salud Infantil Primero, dijo que para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio en cuanto a la disminución de la tasa de mortalidad materno-infantil urge "impulsar acciones tendientes a desarrollar un trabajo integral de atención, enfocado principalmente a brindarles servicios médicos especializados y apoyo nutricional que les permita lograr una mejor calidad de vida".

La titular del Indesol expresó que en el mundo la población femenina es la que más padece los efectos de la desigualdad y marginación que provocan la muerte de miles de mujeres y niños por causas prevenibles.

"El tomar como base el binomio madre e hijo para desarrollar esta campaña, hace visible la necesidad de impulsar acciones que propicien la salud de la madre, antes, durante y después del embarazo y con ello ayudar a que los niños que se gestan en su vientre, tengan un mejor desarrollo", expuso.

Luna Parra reconoció también que el embarazo adolescente es un grave problema, no sólo en México, sino en la mayoría de los países en desarrollo.

"De hecho, al hablar de embarazo adolescente se está hablando de madres niñas de 10, 12 o 14 años; de niñas que a los 16 años ya tienen hasta tres hijos, por lo que es necesaria una campaña muy intensa de educación, orientación y responsabilidad sexuales, que son situaciones críticas que están muy ligadas a la violencia y a la desigualdad", mencionó.

En la presentación de la campaña diseñada por World Visión México estuvieron presentes María Graciela Freyermuth, del Observatorio de Mortalidad Materna en México; Ignacio Federico Villaseñor, del Centro Nacional de la Salud para la Infancia y Adolescencia, y Pedro Pablo Villanueva del Fondo de Población de Naciones Unidas para la Población.