La Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) dio a conocer que canalizará este año a Yucatán, más de cinco millones de pesos, para impulsar proyectos a favor de la mujer maya.

Dicho organismo recalcó que el objeto es que las mujeres mayas ejerzan en forma plena sus derechos sexuales y reproductivos, así como vivir libre de violencia.

En la firma del convenio con 19 instancias para transferir los recursos a ocho ayuntamientos, 10 organizaciones sociales, además de la Secretaría de Salud estatal, se estableció la necesidad de impulsar una mayor participación política de las mujeres de esta etnia.

La encargada del Programa de Acciones para la Igualdad de Género con Población Indígena de la CDI-Yucatán, Graciela Osornio Morales, dijo que con esos proyectos se busca visibilizar problemas como la violencia de género, el abandono y la falta de servicios.

El programa se orienta a la creación y fortalecimiento de las casas de la mujer indígena; la coordinación y concertación para prevenir y atender la violencia contra la mujer con enfoque intercultural, y el reforzamiento de la equidad de género en la población indígena.

Muchos problemas a los que se enfrenta la mujer maya no son visibles, como la falta de acceso a servicios básicos en su localidad -salud, alimentación y educación-, o las carencias que sufren muchas jefas de familia, producto de la emigración de sus parejas, abundó.

Planteó la necesidad de hacer visibles problemas como la violencia que viven muchas a diario y de todo tipo, en especial, la económica, la emocional o la física, que incluso se hace más evidente en algunas temporadas del año, como en diciembre o en el verano.

Añadió que también padecen la violencia institucional, dado que cuando deciden denunciar, se enfrentan a procesos legales prolongados, con leyes que no son vinculantes y que en muchos casos, por tecnicismos, suelen caer en la impunidad.

Entre los proyectos a desarrollar sobresale uno vinculado al sector salud, a fin de contar con estadísticas reales, para vislumbrar la magnitud de la salud sexual y reproductiva de muchas mujeres, en especial, cuando se enfrentan al VIH/SIDA o al cáncer, anotó.