La procuradora de Panamá, Ana Belfón, desestimó hoy investigar el origen y contenido de una grabación en la que se muestran imágenes de un político que planea golpear a un rival de su propio partido para sacarlo de la contienda electoral.

Belfón argumentó que la Constitución impide grabar comunicaciones privadas sin mandato judicial.

"Si como representante del Ministerio Público utilizó como prueba una de carácter ilícito, todo lo que emana de esa prueba tiene ese carácter: es ilícita", dijo Belfón a periodistas.

La procuradora consideró: "No tenemos ningún elemento de carácter probatorio para iniciar ninguna investigación de ningún tipo".

La sociedad panameña se escandalizó tras la difusión en los medios locales de comunicación de una grabación en la que el entonces aspirante a la candidatura a la alcaldía capitalina, Roberto Velásquez, planeaba contratar sicarios para golpear a un rival.

Velásquez, del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD, de centroizquierda) proponía a un interlocutor, cuya identidad se desconoce, contratar a varias personas para agredir físicamente al también aspirante José Luis Fábrega.

Ante la polémica, Velásquez fue obligado a renunciar a sus pretensiones el lunes y al día siguiente partió hacia Estados Unidos para vacacionar en compañía de su familia.

La existencia de esa grabación fue mencionada primero por el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli a través de la red social Twitter, pero la también aspirante a la candidatura del PRD a la alcaldía, Balbina Herrera, dijo que era conocida desde antes por la dirección del colectivo.

El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, -garante de un Pacto Etico firmado por los partidos políticos, con excepción del oficialismo- manifestó su preocupación por este tipo de actitudes de la clase política.

"El año próximo, más de 70 mil jóvenes van a estar eligiendo gobernantes, cuál es el testimonio que les estamos dando", cuestionó Ulloa.