El Código Modelo de Ética Judicial Electoral, que fija valores y principios a los que debe ceñirse la actuación de los juzgadores electorales del país, fue presentado hoy en el Encuentro Nacional de Magistrados Electorales, convocado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

En el evento, que congrega a más de 150 juzgadores del país, el magistrado presidente del TEPJF, José Alejandro Luna Ramos, destacó el buen recibimiento del documento, el cual se presentará en la Comisión de Venecia, traducido al inglés y francés.

"Como todas las cuestiones éticas, el código no es una cosa que tenga un contexto de castigo, es un conjunto de normas que debe de satisfacer, todo aquel que es administrador de justicia y desde luego, éste lo enfocamos más a una circunstancia específica, que es la materia electoral", dijo.

Dentro de los principios y valores generales del Código Modelo de Ética Judicial Electoral destacan la excelencia, objetividad, imparcialidad, profesionalismo e independencia.

"En todas sus actuaciones, los servidores judiciales electorales deben proponerse el mayor respeto a los derechos humanos y a las prerrogativas político-electorales del ciudadano, como fundamento de la sociedad democrática en que vivimos, regida por los principios de legalidad, solidaridad y repudio a la violencia", enfatiza el documento.

Los principios éticos de la función judicial electoral considerados en el código son respeto por la Constitución, la ley electoral y el orden jurídico vigente, neutralidad e independencia, transparencia, excelencia, minuciosidad y exhaustividad, así como actitud de servicio.

Para su elaboración, explicó Luna Ramos en entrevista, "tomamos los principios generales que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha establecido en términos, para todo juez, institucional".

"Además, que no lo queremos Código de Ética que sea un asunto de buenas intenciones, sino que es un código que debe de tomarse en consideración, debe ser evaluado también en la designación de nuevos funcionarios que vayan a ocupar el carácter de jueces electorales", expresó.

Por su contenido, indicó, "a partir de octubre este Código de Ética va a tener ya una difusión, no tan sólo nacional, sino a nivel mundial en jueces electorales de todos los países del mundo", a través de la Comisión de Venecia.

El código implica para los magistrados un compromiso moral, un compromiso que no tiene ninguna coercibilidad, sino tiene una forma de ser que nos impulsa a ser mejores personas.