Tres de los clubes poderosos de la Liga Premier de Inglaterra como Manchester United, Chelsea y Manchester City son hasta ahora responsables directos de que se haya encarecido el fichaje del galés Gareth Bale a Real Madrid.

El diario The Mirror afirmó que los citados conjuntos han sido capaces de ofrecer, por separado, cerca de 93 millones de euros (poco más de 120 millones de dólares) para firmar a Bale, quien pertenece al Tottenham, club que tratará de extenderle contrato.

El equipo Merengue propuso 70 millones de euros (poco más de 91 millones de dólares) para hacerse de los servicios del codiciado futbolista galés, pero hasta el momento esa primera oferta no ha sido avalada por el club londinense.

El presidente del Tottenham, Daniel Levy, quiere amarrar, por lo menos una campaña más, al jugador multifuncional y está dispuesto a ofrecerle ocho millones de euros anuales (más de 10 millones de dólares) en su nuevo contrato.

Pero esa cifra podría ser superada sin problema alguno por los grandes clubes de Europa, así que será complicado que los Spurs mantengan a Gareth Bale.

Inclusive lo más viable sería que el Tottenham decida vender al jugador zurdo a un club fuera de la Liga Premier de Inglaterra para que la competencia no se le complique todavía más al club, así que Real Madrid es un probable destino.