El Consejo de Derechos Humanos debe tomar medidas más eficaces para luchar contra la impunidad de crímenes y violencia sexual que sufren miles de mujeres en República Democrática del Congo (RDC), dijo hoy aquí la primera dama de Francia, Valérie Trierweiler.

La compañera del presidente Francois Hollande indicó que "el Consejo de Derechos Humanos debería cumplir su mandato y complementar la acción del Consejo de Seguridad con la adopción de una resolución firme en su vigésima cuarta sesión".

En un evento paralelo de alto nivel organizado en el marco de la XXIII sesión del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Trierweiler agregó que se debe ofrecer mayor protección a las víctimas.

Trierweiler, quien también es embajadora de la organización France Libertés, señaló que en este momento crucial que vive el país africano "es necesario establecer un mecanismo para la protección de los derechos humanos".

La primera dama francesa consideró que este mecanismo "evitaría violaciones contra la población civil y garantizaría la aplicación de las recomendaciones formuladas por la ONU, en relación con la lucha contra la impunidad en la República Democrática del Congo".

El coordinador de la Asociación de Mujeres Synergy para las víctimas de la violencia sexual (SFVs), Justine Ekila, dijo por su parte que "la mayoría de las víctimas en la República Democrática del Congo permanece en silencio".

Sin embargo, añadió que "el Consejo de Derechos Humanos tiene la responsabilidad de hablar en su nombre".

El secretario general del Festival de Cine y el Foro de Derechos Humanos (FIDH), Paul Nsapu, señaló por su parte que "si la lucha contra la impunidad es una prioridad para la República Democrática del Congo, se debe incluir una mayor cooperación con el Consejo de Derechos Humanos".

Asimismo, dijo que "el gobierno congoleño no puede eludir su responsabilidad y debe apoyar el establecimiento de un mecanismo de seguimiento".

"La barbarie de los depredadores, lejos de desalentar los derechos humanos, aumenta su determinación", agregó Leo Kaneman, del FIDH, cuya organización proyectó un documental durante el evento sobre las atrocidades que viven miles de mujeres y niñas en ese país, en donde impera la impunidad.

Los penalistas recordaron que a pesar del mandato de la Misión de Estabilización de la ONU en la RDC, encargada de proteger a las víctimas, es necesario implementar otro mecanismo adicional, ya que "en especial la situación de las mujeres sigue siendo dramática".