Considerada por la crítica como una de las mejores bailarinas de México, Cecilia Lugo pugnó hoy porque se tome a la danza "como una profesión para vivir", así como buscar legitimarla en la vida cotidiana del ser humano como parte de su desarrollo.

Entrevistada previo a la primera mesa del V Coloquio "La danza vale" en la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes, la fundadora y directora de la compañía Contempodanza consideró que mientras no "haya una política cultural que vea al arte y en particular a la danza como una expresión del espíritu humano importante para el desarrollo de la vida, no vamos hacer un cambio".

"La danza, los bailarines, los creadores son importantes, es importante el derecho al trabajo que tenemos y el cual no tenemos pues no contamos con seguridad social", dijo la bailarina, al tiempo de considerar que a esta disciplina se le tiene olvidada.

"Nos hace falta un camino por andar para legitimar la danza dentro de la vida cotidiana del ser humano como parte del desarrollo y crecimiento del individuo, fortalecerla, dignificarla, que hayan los suficientes espacios para que se represente y por lo tanto, fuentes de empleo para los bailarines, que haya mejores escuelas, compañías, más foros", exigió.

Cecilia Lugo dejó en claro que la danza en México presenta descuido y olvido, respecto a las condiciones que llevan a cabo bailarines y quienes se dedican a esta profesión.

"Hay olvido de las condiciones para un bailarín que trabaja de manera profesional, y lo hay porque en realidad vivimos de becas, que si bien son importantes, nunca serán suficientes", señaló.

Agradeció al Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) por las becas que entregan a bailarines y compañías, "pero me parece que hace falta una estrategia que dimensione la danza y la ponga en un lugar mucho más importante dentro de la vida social para que cuente con otro estatus".

"Y solo viéndola así, se podrán hacer otra serie de estrategias para que sea contemplado el bailarín, el bailador, como un artista, como un profesional y sobre todo, como un trabajador", subrayó.

Por lo que hace al trabajo que hacen las academias en cuanto a la formación de futuros bailarines, opinó que hacen un buen trabajo, pero el campo de trabajo es muy limitado.

"No están mal, sobre todo las escuelas profesionales de danza, el asunto es que el campo de trabajo es muy limitado, muy mermado a pesar de que la oferta es grande; hay buenos grupos, no así los espacios, entonces, mientras no exista un equilibrio estará difícil avanzar al respecto", concluyó.