El padre de la actriz Lindsay Lohan, Michael Lohan, dijo que su hija ha progresado bastante desde que se encuentra en la clínica de rehabilitación Betty Ford, de California.

De acuerdo con el portal TMZ, el padre de la artista la visitó el pasado domingo, por lo que reconoció que su hija es una persona totalmente distinta que, por fin, reconoce tener un grave problema; sin embargo, a pesar de su mejoría, su progenitor aún tiene intenciones de trasladarla al centro Lukens Institute, situado en Florida.

"Lo está haciendo fenomenal, maravillosamente. Se está curando. Y esto tan sólo es el principio del tratamiento, todavía le quedan 60 días por delante. Me dijo que a principios del mes que viene quiere trasladarse a Lukens así que voy a intentar reunirme con su abogada, Shawn Holley esta semana para hablar con el fiscal del distrito e intentar conseguir el traslado", explicó el padre de la actriz.

Al parecer, Michael ha decidido cambiar a su hija de clínica, pues los fármacos que aplican en esta son muy agresivos para un sanatorio de desintoxicación.

"No es que le estén sometiendo a ninguna terapia traumática, pero tampoco hacen terapia individual. A los pacientes de la clínica les medican con Valium y otros narcóticos, eso no es algo que se deba hacer en rehabilitación. En Lukens no tratan a la gente así", comentó.

Asimismo, añadió que a pesar de que está en guerra con su ex mujer Dina Lohan, ha tomado la decisión de llevar una buena relación por el bien de la actriz. "La familia está apoyándola. Su madre vendrá a visitarla. Por fin, toda la familia se lleva bien. La familia está suponiendo un gran apoyo para ella. Incluso Kate la apoya.

"Todos queremos que mejore y sabemos que lo hará. Cuando se traslade a Lukens, se va a curar completamente. Esta vez, tengo más fe en ella y en su recuperación que las anteriores ocasiones. Sé que Dios le está echando una mano. Lindsay sabe que ya es suficiente y que tiene que cambiar", puntualizó el padre de la joven.

Esta es la sexta vez que la cantante se pone en rehabilitación, como acuerdo de culpabilidad negociada en marzo, que le compromete a ingresar durante 90 días en una instalación, servicio comunitario y someterse a psicoterapia.