El gobierno de Portugal aprobó hoy un proyecto presupuestario rectificado para este año, que incluye numerosas medidas de austeridad con las que pretende compensar los recortes anulados por el Tribunal Constitucional en abril pasado.

La aprobación de las nuevas medidas, que ya habían sido reveladas por el Ejecutivo pero que aún deberán ser aceptadas por el Parlamento, se produjo en el marco de una jornada de protesta, que incluye una huelga en el metro de 24 horas que ha paralizado Lisboa.

Con los recortes aprobados, el gobierno luso busca obtener los mil 300 millones de euros (casi mil 700 millones de dólares) que habría ahorrado con las medidas propuestas que fueron anuladas por la corte al juzgarlas discriminatorias hacia jubilados y funcionarios.

Para compensar ese déficit, el gobierno había anunciado su intención de reducir los gastos de los ministerios, en el orden de 10 por ciento, así como aumentar de 35 a 40 horas la jornada semanal de trabajo y de 65 a 66 años la edad para la jubilación.

Todas estas medidas, que incluyen también la supresión de cuatro días feriados del año, fueron aprobadas este jueves, pero serán conocidas con mayor detalle a finales de la próxima semana, cuando serán sometidas a votación en el Parlamento.

Los esfuerzos del Ejecutivo por corregir sus finanzas han sido fuertemente criticadas por los partidos de oposición, pero debido a que la coalición gubernamental de centro-derecha tiene amplia mayoría parlamentaria, se espera que el paquete rectificado sea aprobado.

La política de austeridad conducida por Portugal, que recibe ayuda financiera de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde 2011 a cambio de reducir su déficit público, ha propiciado desde entonces masivas manifestaciones de protesta.

En previsión de que este jueves el Consejo de Ministros votaría y aprobaría las nuevas medidas, la Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP), el principal sindicato del país, organizó para este día una jornada de protesta contra la política de austeridad.

Los trabajadores del Metro iniciaron a primera hora una huelga de 24 horas que ha complicado el traslado de miles de viajeros que deben esperar en largas filas para transportarse en los autobuses metropolitanos.

"Hasta el momento no hay trabajadores en los trenes, en las estaciones o en los talleres", afirmó la líder sindical Anabela Carvalheira a la agencia local de noticias LUSA.

Además de la huelga en el servicio del metro, se han reportado paros escalonados de trabajadores en instituciones públicas, así como masivas manifestaciones en las calles de Lisboa y otras ciudades del país.

La CGTP eligió este jueves para la jornada de protesta, porque corresponde al día de Corpus Cristi, feriado incluido entre los cuatro que el gobierno busca eliminar.