El Papa Francisco celebró hoy la primera misa de Corpus Christi de su pontificado y durante el sermón instó a no tener miedo a la solidaridad y a la comunión, palabras que el mundo actual aborrece.

Poco después de las 19:00 horas local (17:00 GMT), el líder católico inició la ceremonia ante miles de personas congregadas en la explanada ubicada en el atrio de la Basílica de San Juan de Letrán, la catedral de la ciudad de Roma.

Al reflexionar sobre el pasaje bíblico de la multiplicación de los panes y los peces, el líder católico hizo llamado a dividir con otros los propios bienes, porque "lo poco que tenemos, si lo compartimos, se convierte en riqueza".

Aseguró que seguir a Cristo implica salir de uno mismo y hacer de la propia vida un don para él y para los demás. Por ello invitó a no tener miedo a la solidaridad.

"Que cada uno piense en sí mismo. ¿Cuántas veces nosotros los cristianos tenemos esta tentación y no nos hacemos cargo de las necesidades de los demás?", cuestionó Francisco antes de explicar que esa no es la vía que indicó Jesús.

"¿Cómo vivo la eucaristía? ¿La vivo de forma anónima o como momento de verdadera comunión con el Señor, pero también con muchos hermanos y hermanas que comparten esta misma mesa? ¿Cómo son nuestras celebraciones eucarísticas?", insistió.

Tras celebrar la misa el obispo de Roma encabezará, también por primera vez, la tradicional procesión de Corpus Domini (Cuerpo del Señor) a través de las calles de la capital italiana y que concluirá con una bendición en la Basílica de Santa María la Mayor.