En Perú, donde la ley permite más de una elección al cargo presidencial pero prohíbe la reelección inmediata, la eventual postulación de la primera dama Nadine Heredia a la primera magistratura comenzó a generar preocupación y suspicacias.

Analistas y dirigentes políticos consultados por Notimex coincidieron en que una posible candidatura de Heredia representaría una "reelección de facto" del actual presidente Ollanta Humala, quien "seguiría gobernando" tras su esposa.

"Siempre ha rondado por la cabeza de Humala la idea de la reelección, un fenómeno que ha ocurrido en Bolivia, Ecuador, Venezuela, pero aquí la figura es el reeleccionismo conyugal", explicó el analista Víctor Alberto Robles.

La polémica en Perú se da en momentos en que Bolivia acaba de promulgar una ley, aprobada por la mayoría oficialista en el Congreso, que le permitirá al presidente Evo Morales presentarse a las elecciones de 2014 para buscar un tercer mandato.

La iniciativa fue promulgada sobre la base de un fallo del Tribunal Constitucional, que definió que el mandato de Morales se computa "desde el momento en el cual la función constituyente refundó el Estado y por ende creo un nuevo orden jurídico-político".

Según el dictamen, no se toma en cuenta el primer mandato de Morales (2006-2009) porque, con la nueva Constitución, Bolivia dejó de ser República para denominarse Estado Plurinacional, por lo que el mandatario ahora puede ser reelecto para el periodo 2015-2020.

De esta forma, el actual mandatario boliviano estaría habilitado para postular a la reelección en los comicios de 2014, lo cual fue rechazado por la oposición boliviana, que considera que la iniciativa debería haber sido consultada en un referendo.

En Perú, y ante a la imposibilidad legal de Humala de seguir otros cinco años en el poder, Robles dijo que el mandatario "ahora tiene la intención de postular a su esposa como candidata del oficialismo para que lidere la denominada ´gran transformación´ del país".

A juicio de Robles, experto del Instituto Paz, Democracia y Desarrollo, de concretarse la postulación de Heredia a los comicios del 2016, Perú imitaría a Argentina, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, que tienen gobernantes reelectos.

"Considerar que Heredia puede ser candidata porque la Constitución no se lo impide es una falacia que distorsiona el espíritu de la norma constitucional, el cual consagra la alternancia obligatoria en la Presidencia de la República", advirtió.

Alertó que en la eventualidad de que la primera dama fuese elegida como presidenta de Perú, Humala sería el "gobernante tras el trono" y ese hecho -a su juicio- "sería una burla a la alternancia pues en el fondo sería Ollanta quien seguiría".

"Ella (Heredia) tiene derecho a ser candidata en el marco de la Constitución y la ley, y el Partido Nacionalista puede tentar la Presidencia, pero con un candidato que no esté ejerciendo o compartiendo hoy la Presidencia", subrayó.

El artículo 17 de la Ley Orgánica de Elecciones establece que el presidente y los vicepresidentes de la República solamente son elegidos por sufragio directo para un período de cinco años, sin posibilidad de reelección inmediata para un segundo periodo.

El director de la encuestadora Ipsos Perú, Alfredo Torres, indicó que Heredia cuenta en la actualidad con 60 por ciento de aprobación entre los peruanos, por lo que constituye el "baluarte" de su esposo y del gobierno, pese al rechazo de sus rivales.

Sostuvo que a un sector importante de los peruanos le preocupa el riesgo de una "reelección conyugal", temiendo que se replique el fenómeno argentino, donde el fallecido presidente Néstor Kirchner fue sucedido por su esposa, la actual mandataria Cristina Fernández.

"Nadine quiere ser presidenta pero no está segura de si debe forzar las reglas para ser candidata o esperar el 2021 y eso lo decidirá en un par de años", anotó Torres.

El presidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez Mayor, hizo un llamado a la oposición a frenar las especulaciones sobre la denominada "reelección conyugal", porque genera repercusiones negativas para la economía.

"Pareciera que existe un deporte nacional en Perú que es la envidia y el deseo de afectar a quien tiene algún tipo de protagonismo en el campo político", declaró el funcionario.