La Agenda 2010 posibilitó que Alemania saliera del adormecimiento económico y ahora resuena en Europa debido a la crisis de los países mediterráneos por el elevado endeudamiento público, la falta de competitividad y la necesidad de realizar reformas.

En marzo de 2003, el entonces canciller federal, el socialdemócrata Gerhard Schröder, anunció la puesta en marcha del programa de reformas que se denominó con ese nombre y que tuvo la finalidad de imprimir a Alemania nuevo impulso económico y mayor crecimiento.

Schröder fue el jefe del gobierno alemán de octubre de 1998 a noviembre de 2005. El país ya había rebasado los primeros 10 años de la unificación nacional, que había resultado mas cara de lo esperado. Los costos laborales eran elevados para posibles inversionistas.

Muchas empresas alemanas cambiaron sus plantas de producción a los países en transformación del Oriente de Europa, donde los costos laborales eran mucho mas bajos y había gran interés en atraer inversión extranjera.

Debido a la anquilosada estructura económica y laboral, producir en Alemania resultaba poco atractivo.

La Agenda 2010 partió de la Conferencia Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea en 2000 en Portugal, cuando se acordó la llamada "Estrategia de Lisboa" para convertir a Europa en el espacio económico más competitivo y dinámico del mundo basado en el conocimiento.

Schröder desarrolló esa idea, que se convirtió en un programa de reformas para llevar a cambio profundos cambios en el mercado de trabajo, el sistema de seguridad social, en la economía y la administración pública.

El excanciller, que en ese entonces era también presidente del Partido Socialdemócrata, gobernaba junto con los Verdes, que habían llegado por primera vez al poder a nivel federal. Ambos partidos aprobaron la Agenda 2010.

En ese entonces, el exfuncionario alemán señaló que las metas de esa reforma eran mejorar las condiciones-marco en Alemania para mayor crecimiento y mas empleo, así como la reestructuración del sistema de seguridad y su renovación.

El programa contó también con el apoyo de la oposición demócrata cristiana, que participó activamente en su aplicación. La propia Ángela Merkel, cuando ganó las elecciones en noviembre de 2005, agradeció publicamente a Schröder, quien dejaba el puesto.

"Quiero agradecer en forma muy personal al canciller federal Gerhard Schröder porque con la Agenda 2010 abrió en forma valerosa y decidida una puerta hacia las reformas, y la impuso a pesar de las resistencias", dijo Merkel.

Una vez que empezó a aplicarse la Agenda 2010, las resistencias iniciales por parte de los sectores más a la izquierda del Partido Socialdemócrata y del Verde se intensificaron cuando se aligeró la carga fiscal de las empresas de 25 a 19 por ciento, se simplificaron muchos trámites burocráticos.

Además, se redujo el dinero del seguro de desempleo y se estableció que quien no aceptara varias veces los empleos que le ofrecía la Oficina Federal del Trabajo tendría que hacerlo porque de otra forma su fuente de ingresos, -la ayuda estatal-, disminuiría en forma sensible. También se redujo la ayuda social.

Bancos del sector público otorgaron créditos baratos y flexibles a la empresa mediana y pequeña.

Se aligeraron los costos laborales para las empresas y empezó de facto un declive de los muchos privilegios de los empleados alemanes con el fin de flexibilizar el mercado laboral. También se flexibilizó el despido, lo que había sido impensable hasta ese momento en Alemania.

Se posibilitaron los contratos laborales por corto tiempo y se establecieron los así los llamados minijobs, que son trabajos de no más de 20 horas laborales a la semana con un sueldo de un máximo de 400 euros.

Los sindicatos alemanes, que son la base de apoyo del Partido Socialdemócrata, reaccionaron en contra. De la misma manera lo hicieron sectores del Partido Socialdemócrata y del Verde. Miembros de los sindicatos se salieron de estos en forma masiva y también socialdemócratas renunciaron al partido.

Unos 400 especialistas en economía se pronunciaron con una carta abierta en conta de la Agenda 2010 y argumentaron que no se debía empobrecer a los desempleados sino crear nuevos trabajos.

Existió una fuerte controversia pública, que desembocó con el retiro del apoyo a Schröder por parte de los partidos socialdemócra y Verde. Schröder solicitó un voto de confianza al parlamento el primero de julio de 2005 y éste se lo negó.

Schröder ya había tenido que renunciar a la Presidencia de su partido y después de que perdió el voto de confianza tuvo que convocar a elecciones adelantadas. El entonces presidente de Alemania, Horst Köhler, disolvió el Bundestag el 22 de julio y se fijó fecha de elecciones para el 18 de septiembre de 2005.