Un grupo de activistas anunció hoy una nueva campaña a favor de la liberación de cuatro cubanos acusados por Estados Unidos de espionaje y sentenciados a penas de prisión que fueron calificadas como una "abominación".

La nueva campaña de cinco días, que incluirá una marcha a la Casa Blanca este sábado, busca elevar la presión pública y llamar la atención sobre un caso, que a decir de los activistas, ha sido ignorado por la mayoría de la prensa estadunidense.

Con ello también se busca insistir en una resolución al caso de los llamado "cinco de Cuba", que reconocieron, parece ahora estar confinado al ámbito político, dado que las opciones legales parecen haberse agotado.

Esa consideración fue reconocida por René González, uno de los cinco cubanos convictos, liberado en 2011 tras cumplir 13 años de su sentencia de 15 años.

"La solución tendrá que ser política", dijo González a través de un video desde La Habana, Cuba, y que fue transmitido durante la conferencia de prensa organizada para dar a conocer la nueva campaña.

Wayne Smith, quien fue jefe de la sección de intereses de Estados Unidos en Cuba, explicó por su parte que una solución política sería la forma más expedita de resolver este caso, dado los retos que presenta ahora la ruta judicial.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, "podría otorgar un perdón y acabar con esto de manera expedita", indicó Smith, actual director del Proyecto Cuba del Centro para Política Internacional, una agrupación de análisis basada en esta capital.

Smith dijo que si bien, tanto González como los otros convictos realizaban tareas de espionaje en Estados Unidos, su objetivo era alertar al gobierno estadunidenses sobre actividades violentas de grupos de exiliados cubanos en Florida en contra de Cuba.

"El caso de los cinco se ha agregado al rechazo internacional contra nuestra política hacia Cuba", indicó el exdiplomático.

González, junto a Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González y Ramón Labañino fueron detenidos por autoridades estadunidenses en 1998 en Florida.

En 2001, un tribunal federal de Miami los declaró culpables de conspirar contra la seguridad nacional estadunidense a través de la llamada red de espionaje "Avispa".

Hernández cumple dos cadenas perpetuas, una por espionaje y otra por conspirar en el derribo de dos avionetas del grupo anticastrista de Miami "Hermanos al Rescate", abatidas en 1996 por cazas cubanos en un incidente en el que murieron cuatro pilotos.

En 2009, Fernando González, Guerrero y Labañino vieron reducidas sus sentencias por una corte federal de apelaciones que consideró como excesivas las penas que les fueron impuestas.

La sentencia original de Fernando González a 19 años de prisión fue modificada a 17 años y 9 meses de cárcel, mientras que la de Labañino condenado primero a una cadena perpetua más 18 años, quedó reducida a 30 años en prisión.

Antonio Guerrero recibió una sentencia reducida de 21 años más diez meses en prisión y cinco años de libertad supervisada, en contraste con la condena a cadena perpetua más 10 años que le había sido impuesta en un inicio.