El ministro de Seguridad de Honduras, Arturo Corrales, dijo hoy que en el diálogo por la paz que han iniciado las principales pandillas del país, no hay espacio para que participe el gobierno que preside el presidente Porfirio Lobo Sosa.

"Creo que en esta etapa no hay espacio para el gobierno, ellos dicen que es un diálogo entre ellos y tendríamos que ver cuales son los mejores facilitadores (negociadores) que ellos tienen", sostuvo el ministro.

El obispo auxiliar de la norteña ciudad de San Pedro Sula, Romulo Emiliani es quien ha iniciado las platicas con los cabecillas de la Mara Salvatrucha y la 18 y en la cual estuvo acompañado por el secretario de Seguridad Multidimensional de la Organización de Estados Americanos (OEA), Adam Blackwell.

"Es monseñor Emiliani, el hombre que se ha ganado la confianza de estos hondureños", señaló Corrales al referirse a las dos principales pandillas que operan en el país.

El ministro también advirtió que no se debe creer que por el diálogo con las maras y un posible pacto de paz, como sucedió en El Salvador, la violencia bajará en este país, considerado el más violento del mundo por Naciones Unidas (ONU).

Las pandillas están integradas generalmente por jóvenes de zonas marginales, sin acceso a la educación y trabajo y en un país de 8.5 millones de habitantes, donde tres millones viven con menos de un dolar diario, según cifras oficiales.

El presidente hondureño se comprometió a apoyar las pláticas con los pandilleros ante el delegado de la OEA con quien se reunió ayer en la Casa Presidencial.