Tabaco, principal factor de riesgo de males crónico degenerativos

El tabaco es el principal factor de riesgo en varias enfermedades crónico-degenerativas. Los fumadores padecen cáncer de pulmón, de laringe, de riñón, así cardiopatía isquémica, infartos, enfisema pulmonar, disnea, eventos trombóticos, entre otras afecciones.

"Si se erradicará por completo el tabaquismo, podríamos eliminar 60 por ciento de las enfermedades cardiorrespiratorias y se elevaría la calidad de vida de las personas", aseveró en entrevista para Notimex la doctora Angélica Cruz Cadena.

La especialista en cáncer de pulmón señaló que en México aproximadamente 80 por ciento de los fumadores padecen enfisema pulmonar, pero no todos lo saben pues "hay personas que fuman mucho y no presentan síntomas" de este padecimiento.

Enfatizó que si bien todas las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco son preocupantes y hasta mortales, el enfisema pulmonar es de las más diagnosticadas entre los fumadores.

Explicó que ese mal consiste en la oclusión en los pulmones que no permiten que el cuerpo se deshaga de los residuos respiratorios; "los alveolos, que son la unidad del intercambio de oxígeno por dióxido de carbono, sufren alteraciones y no sacan este último, por lo que dificulta la función respiratoria".

La también gerente de Investigación Clínica en Oncología del laboratorio Eli Lilly de México dijo que la enfermedad, que es permanente, tiene un proceso lento y progresivo que se manifiesta a través de la fatiga, tos, dificultad para respirar, entre otros.

"Las personas que padecen esta enfermedad tienen alvéolos pulmonares que son capaces de llenarse con aire fresco, pero no pueden expulsarlo fácilmente, lo cual afecta el suministro de oxígeno al cuerpo", explicó la especialista.

Cruz Cadena abundó que el enfisema se puede diagnosticar a adultos mayores, personas expuestas a contaminantes, pacientes de bronquitis crónica, con asma, pero el más dañino es el provocado por el consumo de tabaco; "los cigarros son mortales, acaban con las propiedades elásticas del pulmón".

En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, a celebrarse el 31 de mayo, refirió que no hay tratamiento para curar esta enfermedad, sólo se controla con medicamentos que tienen una finalidad meramente paliativa y desde luego el paciente tiene que dejar de fumar.

En este contexto, la especialista subrayó que es indispensable y urgente fomentar la cultura de la prevención entre la población, además de que "los fumadores hagan conciencia de que es una adicción y busquen ayuda para dejar de fumar".

Recordó que fumar no sólo afecta a quienes lo hacen, sino también a terceros ya que "convivir con fumadores por 30 minutos incrementa el riesgo a padecer enfisema, porque al final las personas cercanas al fumador consumen todo el humo que sale del cigarro".

En ese sentido refirió que apenas una pequeña parte del humo es inhalado por el fumador, mientras que entre 80 y 90 por ciento va directamente al aire, generando afectaciones al resto de la gente como dolor de cabeza, náuseas, cansancio, falta de concentración y hasta reducción de las sensaciones del olfato y del gusto.

Por ello resaltó la importancia de continuar con las políticas de prevención en cuestión salud, pues si bien los pictogramas que tienen las cajetillas de cigarros han funcionado para inhibir el consumo de tabaco, "todavía no es suficiente".

La doctora aplaudió que exista el Día Mundial Sin Tabaco, con el que se busca reducir el consumo de este producto, ya que es una forma de concientizar a la población sobre los efectos, además de que los fumadores tienen 24 horas de abstinencia y pueden comprobar que sí es posible dejar el cigarro.