Representantes cristianos, judíos, hindues y musulmanes se reunieron hoy aquí con líderes de la Unión Europea (UE) para discutir la manera de "colocar a los ciudadanos en el foco de atención del proyecto europeo".

La cita de alto nivel es una iniciativa anual celebrada por la UE desde 2005 con el objetivo de fomentar un "diálogo abierto, transparente y periódico con las iglesias, las comunidades religiosas y las organizaciones filosóficas y no confesionales".

Ante las cerca de 20 autoridades religiosas invitadas, el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, llamó la atención sobre la "crisis de confianza" que atraviesa la mancomunidad.

"Al mismo tiempo que se están tomando medidas para que Europa salga de la crisis económica, es evidente que también tenemos que hacer frente a otra crisis: una crisis de confianza, una crisis de valores", señaló en rueda de prensa.

El líder del Ejecutivo europeo abogó por "volver a situar a los ciudadanos en el centro de nuestro proyecto común de integración europea" y dijo que la participación "activa" de las comunidades religiosas es "esencial en esta tarea".

"La respuesta a los efectos de la crisis y la reafirmación de nuestros valores es lo que los ciudadanos europeos consideran urgente", dijo a su vez el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

"Una urgencia que atañe a asuntos económicos y sociales y que afecta igualmente a la formación y la educación", añadió.

A su juicio, las autoridades políticas y religiosas deben unir esfuerzos para identificar qué necesitan los ciudadanos europeos para sentirse parte de la UE.

Por su parte, el vicepresidente del Parlamento Europeo (PE), László Surján, animó a los ciudadanos europeos a implicarse en la campaña electoral y en las elecciones que tendrán lugar el próximo año "para que sus opiniones, ideas y valores estén representados por los parlamentarios".