Citan a Menem para fijar condena por contrabando de armas

La justicia argentina citó al ex presidente Carlos Menem (1989-1999) para dictar la sentencia en su contra por el contrabando de armas a Croacia y Ecuador, delito por el cual podría ser condenado a ocho años de prisión.

Menem tendrá que acudir mañana a los tribunales junto con el ex ministro de Defensa, Oscar Camilión; el supuesto traficante de armas, Diego Palleros y ex funcionarios de la empresa estatal Fabricaciones Militares.

El pasado 8 de marzo, Menem se convirtió en el primer mandatario democrático de la historia argentina en ser condenado, ya que la Justicia lo encontró culpable de la venta ilegal de armas a otros países durante su mandato.

La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal revocó así la absolución con la que otro tribunal había favorecido al ex mandatario y a otros 17 acusados en septiembre de 2011.

Casi tres meses después del fallo, el tribunal informará mañana a Menem la condena que debería cumplir en prisión, aunque el ex mandatario ya interpuso un recurso ante la Corte Suprema de Justicia para dejar sin efecto la pena que se le imponga.

Menem, de 82 años, fue acusado de contrabando agravado por haber firmado entre 1991 y 1995 decretos para vender armamento a Croacia y Ecuador, a pesar de que existía una prohibición expresa de Naciones Unidas para abastecer militarmente a esos países.

De acuerdo con las pruebas, el ex presidente vendió seis mil 500 toneladas de armas de guerra en lo que se constituyó como uno de los escándalos más graves de su gobierno, el cual estuvo caracterizado por innumerables casos de corrupción.

La investigación inició en 1995, y años después, cuando se descubrió que Menem tenía una cuenta secreta por 600 mil dólares en Suiza, se especuló que podía ser parte de los sobornos que obtuvo por el tráfico ilegal de armamento.

Al ex presidente no se le pudo fotografiar sentado en el banquillo de los acusados porque primero solicitó comparecer mediante una inédita videoconferencia desde su natal provincia de La Rioja y su segunda declaración fue cerrada a los medios de comunicación.

El actual senador quedó detenido por esta causa en mayo de 2001, pero gozó de prisión domiciliaria en una lujosa hacienda de Buenos Aires durante seis meses, hasta que fue exonerado por jueces que ahora son investigados para determinar si recibieron sobornos.

En abril de 2008, la justicia consideró que sí existían elementos suficientes para procesar a quien fuera el hombre más poderoso de este país durante una década y que hoy enfrenta una decena más de indagaciones en su contra por corrupción.