Con la proyección de diversas versiones de la obra "La consagración de la primavera", de Igor Stravinsky, inició hoy el quinto Coloquio Internacional "La danza vale. Creación dancística, sustentabilidad y cohesión social" en la Sala CCB del Centro Cultural del Bosque, en esta ciudad.

En la sesión, Óscar Flores, crítico de danza y promotor cultural, comentó que la pieza, de la que se conmemora el centenario de su estreno, marca un antes y un después a nivel internacional, y que en México ha sido presentada por diferentes compañías.

Una de ellas, compartió, fue la versión mexicana de lo que son los ritos aztecas, que estrenó en 1994 la coreógrafa Gloria Contreras.

"Más allá de la anécdota en que la maestra Contreras decidió ubicar su obra, la importancia se centra en su profundo estudio de la partitura como en muchas de sus obras, y creo que podemos quitar todo el mexicanismo, pero pervive su profundo conocimiento de la partitura", aseguró el también promotor cultural.

Otra de las versiones, dijo, es la de la Compañía Delfos que tiene dos piezas de la misma, una que hizo para el Festival Internacional Cervantino (FIC) y la que se va a estrenar, en unos días, en la ciudad de México.

En esta versión, los coreógrafos de la compañía se centran en la acción física, y aquí la partitura queda circunscrita como atmósfera para el desarrollo de lo que acontece en escena.

Por otro lado, sostuvo que está la versión de la Compañía Nacional de Danza, que estrenó en 1989, fue una mucho más apegada al libreto que tuvo el coreógrafo Vaslav Nijinsky.

En su oportunidad, Patricia Aulestia, vicepresidenta de la Confederación Interamericana de Profesionales de la Danza, expuso que "La consagración de la primavera" dejó testimonio de la gran pelea que hubo entre los palcos y los exquisitos, donde chiflaron y fue un desastre su estreno, en 1913.

"Hay que recordar que Nijinsky entró a un manicomio y siempre se creyó que estaba muy disperso. Con esto podemos decir, desde mi punto de vista, que fue el inicio de la danza contemporánea", afirmó.

Destacó que Stravinsky comenzó su carrera a partir de la creación musical, entonces fue un compositor de famosas piezas de ballet. Otra persona fundamental fue el productor Serguéi Diáguilev, quien puso tutores a Nijinsky, especialmente para que pudieran descifrar la partitura.

"Otra de las características que destaca de ese montaje es que el vestuario era muy pesado, entonces los bailarines tenían que tener esa calidad que se necesitaba para poder llegar a los grandes momentos de la partitura, y también de contar la historia de la mujer que representa el comienzo de lo que puede ser el nacimiento del ser humano", abundó Aulestia.

Como parte del quinto Coloquio Internacional "La danza vale. Creación dancística, sustentabilidad y cohesión social", mañana iniciarán las mesas de análisis y reflexión en la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas.

Encabezarán la sesión inaugural Cuauhtémoc Nájera, coordinador Nacional de Danza del INBA; Raúl Parrao, director del Centro de Producción de Danza Contemporánea (Ceprodrac INBA), y Héctor M. Garay Aguilera, coordinador del Coloquio.

Las mesas del Coloquio, que se llevarán a partir de mañana, serán: "Creatividad, cohesión social y mundos posibles", "Implicaciones de lo contemporáneo y la emergencia artística", "La tecnología y los medios en la creación coreográfica" y "Nuevas generaciones en formación y promoción de la danza".

Además de "Filosofía, estilos y técnica en la creación dancística", "El arte como medio de transformación social y el acceso a la cultura" y "Política culturales para la promoción y difusión de la danza".