Creyentes de la Diócesis local pidieron incluir "los nuevos modelos de familia", que implican parejas del mismo sexo en las actividades que se verifican en esa demarcación religiosa, informó su titular Luis Felipe Arizmendi Esquivel.

En su mensaje de media semana, denominado "Homofobia no, Reflexión sí", el obispo de esta diócesis de los altos de Chiapas señaló que en su reciente asamblea diocesana que la diócesis que preside realizó con el tema la familia, los participantes pidieron que se tome en cuenta los "nuevos modelos", aunque sean entre parejas del mismo sexo.

El prelado comentó que en la asamblea de hace apenas unos días, se insistió en que debe haber un esfuerzo en la Diócesis "por reflejar en la pastoral la actitud comprensiva y samaritana de Jesús hacia quienes viven en situaciones calificadas como irregulares".

Los participantes, agrega el obispo, "pidieron tomar en cuenta los nuevos modelos de familia, incluso a quienes conviven como pareja siendo del mismo sexo, aunque en nuestro ambiente no son muchos estos casos.

"Podemos no estar de acuerdo con su estilo de vida, pero se repetía que no debemos caer en actitudes homofóbicas y excluyentes, sino pastoralmente abrirnos a esas "periferias existenciales, que muchas veces desconocemos y condenamos" explicó.

Aceptó que los ministros y laicos de esta Diócesis también se pueden contagiar por los criterios de este mundo, "en el que no importa la moral evangélica; en el que da lo mismo ser fiel en un matrimonio entre hombre y mujer, unidos para siempre, que romper este vínculo sagrado e iniciar otra relación, aunque sean del mismo sexo".

Dijo que los asistentes al encuentro pidieron aceptar que en estas nuevas formas, el modelo tradicional de familia cristiana no cuadra y se ridiculiza y se pronunciaron a favor de "aceptar las nuevas realidades como normales, aunque estén contra la norma que de Dios hemos recibido".

Finalmente, el clérigo dejó en claro que para los católicos de esta Diócesis, la palabra Dios y no las modas del mundo, "es el criterio definitivo para saber qué es bueno para la humanidad y qué le perjudica. Más allá de todo está el amor pastoral, que nos hace hermanos de todos", concluyó.