Apelará Arpaio fallo que le impide efectuar operativos antiinmigrantes

El sheriff del Condado de Maricopa, Joe Arpaio, dijo hoy que apelará la decisión de una corte federal estadunidense que le impide mantener seis operativos contra inmigrantes, y lo declara culpable a él y a sus agentes de utilizar un perfil racial.

"Cien de mis agentes fueron autorizados y entrenados por el gobierno federal (estadunidense) para hacer cumplir las leyes federales de inmigración", declaró Arpaio este miércoles.

"Ahora, una Corte Federal dictaminó que la capacitación federal es inconstitucional, y conduce a la discriminación racial. Vamos a apelar esta decisión", dijo el polémico sheriff de 80 años de edad.

El pasado viernes, el juez G. Murray Snow ordenó a Arpaio y a los 800 agentes de su oficina suspender sus operativos migratorios, al dictaminar que son anticonstitucionales, pues violan las IV y XIV enmiendas constitucionales.

El fallo responde a una demanda colectiva, presentada en 2008 por cinco residentes hispanos del Condado de Maricopa por violación de derechos civiles, que acusa a los agentes de la Oficina del Sheriff de aplicar perfil racial para detener a hispanos e inmigrantes.

La demanda fue ventilada en un juicio en julio pasado, en el cual los cinco demandantes testificaron haber sido detenidos por agentes del Sheriff durante las denominadas "redadas de supresión del crimen", decretadas por Arpaio para detener a inmigrantes indocumentados.

El fallo ordena a la Oficina del Sheriff suspender esos operativos y le prohíbe "detener, retener y arrestar a los ocupantes latinos de un vehículo en el Condado de Maricopa, con base sólo en una sospecha razonable, de que esas personas están en forma indocumentada en el país".

El fallo también prohíbe a Arpaio y a su Oficina aplicar políticas migratorias contra cualquier ocupante de un vehículo conducido y ocupado por hispanos en el Condado de Maricopa.

Arpaio dijo este miércoles que acatará el dictamen del juez durante el tiempo que dure el procesamiento de su apelación.

"Como sheriff tengo que aplicar la ley. La orden de la Corte es clara. Ya no vamos a detener a personas sospechosas de estar en el país sin autorización, que no podemos detener por cargos estatales. Ya he instruido a mis agentes", dijo Arpaio.

El sheriff aún enfrenta otra demanda interpuesta en su contra en mayo de 2012 por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que lo acusa de discriminar a los residentes hispanos y ejercer represalias contra sus críticos.

El Departamento de Justicia pide en la demanda que la corte federal ordene excluir a los agentes del sheriff de prácticas discriminatorias, y se obligue a la Oficina del Sheriff a implementar políticas y entrenamientos para remediar el "patrón de prácticas de conducta ilegal".