Al reflexionar la situación que vive el país y no hallar respuestas a sus interrogantes en sus facetas como periodista y abogada, la escritora mexicana Lorea Canales decidió volcar sus frustraciones en el libro "Los perros".

En la publicación da cause a esas frustraciones. "Veo políticos cada día más cínicos (...), esa situación me provoca no poder entender lo que está pasando en la ciudad", señaló Canales en entrevista con Notimex.

"Cuando no entiendo algo, escribo, para que a través de la escritura salga de mí todo lo que estoy pensando y sintiendo", reveló la entrevistada, quien dijo haber ubicado su novela en la ciudad de México de hoy en día. Incluso, en el texto aparecen sitios como la cantina "La Puerta del Sol", ubicada en Coyoacán.

La céntrica avenida Paseo de la Reforma es protagonista de algunas escenas de la novela, sin embargo, advirtió que el grueso de la trama sucede en el frío Reclusorio Norte de la ciudad de México. "Todo parte de una investigación periodística en ese penal, donde realicé entrevistas y obtuve testimonios".

Agregó que pasó muchos días, semanas, meses y años trabajando este libro, el cual revela la situación real de la cárcel, con todo lo espeluznante que ahí sucede. "Los personajes no existen, ni la historia. Todo lo imagine, basado en cosas que sucedieron y conocí a través de mi ejercicio periodístico", añadió.

Ella creó un universo ficticio con la pretensión de desacostumbrar al lector a escuchar o ver las noticias de violencia, brutalidad, miseria y pobreza, como si se tratara de situaciones comunes.

Sobre el perfil del lector para esta novela, que ya se encuentra en las mesas de novedades de las librerías del país, dijo que es universal. "Las lectura no tiene edad ni género. Como lectores, nos encontramos todos en la literatura", subrayó.

La novela retrata al México actual y cuenta con alrededor de 60 personajes, cada uno con su nombre propio. ¿Cómo dar personalidad a cada uno de ellos y no confundirlos en el proceso creativo? Canales respondió: "Uso muchos taxis; a cada personaje le puse el nombre de algún taxista que he conocido".

Ellos están en toda la ciudad de México. "Son como las abejas principales que nos llevan a y en todos lados, y todos debemos leer, porque la lectura posibilita entender y así aprender; no entiendo cómo la gente puede aprender algo sin leer, porque codificamos y decodificamos todo", comentó.

Respecto a esta novela, refirió que hay detrás de ella cuatro años de trabajo muy fuerte y constante, muchísima investigación y una intensa labor de escritura. "Sin embargo, es una novela que se puede leer en dos días o menos, con la advertencia de que leer no quita tiempo, sino que da, porque leer enseña mucho".

Reconoció que hubo momentos de flaqueza durante el desarrollo creativo. "Estuve a punto de darme por vencida porque es una novela muy cruel y muy triste. El lector termina conmovido. Yo siempre estuve así a la hora de escribir sobre un personaje que pasa 72 horas detenido, sin saber nada de nada".