Declaración de un califato es una amenaza para el mundo: Irak

El Ejército iraquí consideró hoy que la declaración de un califato islámico por parte del yihadista Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) en las zonas bajo su control en Irak y Siria, representa una amenaza para todos los países.

Esa declaración es un mensaje no sólo para Irak o Siria, sino para la región y el mundo, dijo el vocero del Ejército iraquí, Qassim Atta, en su habitual conferencia de prensa de todos los días, desde que surgió la actual situación en Irak.

Las declaraciones de Atta tienen lugar a un día de que el Estado Islámico de Irak y el Levante anunció la creación de un "califato islámico" en las áreas conquistadas en Irak y Siria y designó a su líder, Abu Bakr al Baghdadi, como "califa de todos los musulmanes en el mundo".

El califa es la máxima autoridad religiosa y política del califato, cuya norma jurídica es la "sharía" o ley islámica.

En su instauración del califato, el EIIL cambió su denominación al prescindir de "Irak y el Levante", por lo que pasa a llamarse únicamente "Estado Islámico", explicó bu Mohamed al Adnani, portavoz del EIIL.

El grupo proclama que la tierra bajo el control del califato se extiende en la actualidad desde Alepo (en el noroeste de Siria) a Diyala (en el este de Irak), aunque insiste en que todos los musulmanes están "obligados a jurar lealtad al califa al Baghdadi".

El EIIL, que desde ahora se hace llamar Estado Islámico (EI), exhortó a todos los musulmanes a jurar lealtad a su jefe, proclamado califa, lo que representa un amenaza para el papel de Al Qaeda en la causa yihadista mundial.

En el terreno, el ejército iraquí recrudeció este lunes su ofensiva en la provincia de Saladino, al norte del país, en un intento de recuperar el control de la ciudad de Tikrit, ciudad natal del derrocado y fallecido líder Sadam Husein.

La aviación bombardeó un barrio céntrico de la ciudad de Biyi, lo que causó la muerte a seis civiles, entre ellos dos mujeres, así como 13 heridos y la destrucción de varias casas y negocios.

Las fuerzas iraquíes intentan recuperar Tikrit, capital de la provincia de Saladino y otras ciudades al norte de Bagdad, tomadas por los rebeldes sunitas durante su ofensiva lanzada el pasado 9 de junio, según el vocero militar en una rueda de prensa.

Las tropas gubernamentales tienen grandes dificultades para avanzar hacia Tikrit a causa de la resistencia de los insurgentes sunitas y de los numerosos artefactos y minas antipersonales plantadas por los rebeldes.

Con la recaptura de Tikrit, el ejército iraquí pretender evitar que los combatientes sunitas lleguen a Bagdad.