México pide mantener compromiso para acabar con minas antipersonal

La meta de tener un mundo completamente libre de minas terrestres antipersonal para el año 2025 debe ser inamovible, expresó el gobierno mexicano, en la reunión Convención de Ottawa efectuada la semana pasada.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) señaló en un comunicado que el representante permanente de México ante los Organismos Internacionales con sede en Suiza, Jorge Lomónaco, refrendó el compromiso mexicano con las normas de la Convención de Ottawa.

Dada la importancia de las normas sobre la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Trasferencia de Minas Antipersonal y sobre su Destrucción, es fundamental que se mantenga firme la meta establecida durante la reciente reunión en Mozambique para acabar con estas armas.

Al respecto, "México manifiesta su beneplácito por el anuncio del gobierno de Estados Unidos, en el sentido de que se encuentra en la etapa de destrucción de su arsenal de minas terrestres antipersonal y su intención de frenar la fabricación de esos artefactos de guerra".

Asimismo, la representación mexicana tomó nota de la intención de Estados Unidos para adherirse a la convención, que representaría un importante activo para la confianza internacional, al consolidar la importancia de prohibir esos "artefactos inhumanos".

La llamada Convención de Ottawa marca un hito en el desarme, al prohibir una categoría completa de armas que causan muertes, mutilaciones y daños a poblaciones civiles inocentes, durante y después de las guerras, y retrasan el desarrollo de los países.

Hasta ahora, el avance de la convención es notable, actualmente 161 países, más de 80 por ciento de los miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) son parte de la misma.

La producción de minas terrestres antipersonal se ha reducido drásticamente y las exportaciones de estas armas han cesado.

Mil kilómetros cuadrados de áreas severamente afectadas se han limpiado y más de 47 millones de minas antipersonal han sido destruidas en este período, incluso en países que no forman parte de la Convención.

México fue parte del grupo de naciones que inició el proceso para negociar ese instrumento jurídico en coordinación con organizaciones civiles y, por invitación de Mozambique, se integró al Grupo de Amigos que negoció los documentos emanados de la Conferencia Quinquenal de Examen.

También será parte del Comité Coordinador de la Convención a partir de 2015, puntualizó la cancillería.