Panistas llaman a respetar derechos de "vagoneros"

Senadores del Partido Acción Nacional (PAN) se pronunciaron porque los operativos para retirar del Metro a los vendedores ambulantes o "vagoneros" se efectúen en estricto apego a la ley.

Mariana Gómez del Campo y Jorge Luis Lavalle Maury llamaron al jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, a que se respeten los derechos humanos y el debido proceso de los vendedores detenidos en instalaciones el Sistema de Transporte Colectivo, Metro (STC).

"No estamos apoyando, ni mucho menos fomentando el comercio, sino que no se viole el principio de debido proceso", aseguraron.

En un punto de acuerdo, que se turnó a la Primera Comisión de la Permanente, solicitaron que las detenciones contra personas que cometan una falta administrativa en el Metro las realice personal plenamente identificado y que los detenidos sean presentados ante el juez cívico competente.

También pidieron a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) que dé seguimiento a las quejas presentadas -desde el mes de marzo- por personas detenidas en ese medio de transporte y, en su caso, emita la recomendación correspondiente.

Los legisladores federales refirieron que datos del censo de la Gerencia de Seguridad Institucional del Metro, en 2012 existían dos mil 868 "vagoneros" agrupados en 15 organizaciones distintas.

Recordaron que el 6 de marzo pasado se publicó en la Gaceta Oficial del Distrito Federal el acuerdo para implementar acciones estratégicas que generen la integración a la economía formal de esos comerciantes.

Sin embargo, expusieron que en los últimos meses la Secretaría de Seguridad Pública capitalina realiza operativos para retirarlos y, según diversos medios de comunicación, se ha agredido tanto a "vagoneros" como a periodistas.

Incluso, las personas con discapacidad que han sido detenidas, son tratadas en forma discriminatoria, ya que los policías no actúan con apego al respeto a los derechos humanos, puntualizaron.

Algunos comerciantes denunciaron que han sido detenidos por personas vestidas de civil, que en ningún momento se identifican y se encargan de entregarlos a policías uniformados, quienes los llevan una agencia del Ministerio Público distinta del lugar donde fueron detenidos.