"El sueño de Martina" arranca temporada en La Gruta

Una historia fantástica sobre el acontecer migratorio y cómo afecta a los niños es narrada en el montaje infantil "El sueño de Martina", que inició temporada este domingo en el Foro La Gruta, del Centro Cultural Helénico.

Con dramaturgia de Mónica Hoth, basada en la obra "Martina y los hombres pájaro", la obra se vale de una propuesta de cine a mano en la que el diseñador escénico e ilustrador mexicano Benjamín Barrios, dibuja al momento los escenarios, personajes y lugares que rodean a Martina sobre una caja de luz y mediante puñados de arena, para luego ser proyectados a los espectadores en una pantalla.

En esta obra, en la que figuran también títeres, los pequeños conocen una historia conmovedora que inicia con un hombre que cruza la frontera para ir se al "otro lado de mojado", dejando en México a su esposa y a su hija Martina.

Transcurrido un año, todos los migrantes regresan a su hogar excepto él, así que la Martina decide salir a buscarlo y emprende una aventura, internándose en este tema de la migración, la cual es algo tan incierta y cambiante como la arena del desierto que en esta propuesta escénica se convierte en el soporte principal para contar la historia.

Sin lugar a dudas, es la migración la protagonista en esta historia, un fenómeno que padecen no sólo mexicanos en busca del "Sueño americano", sino toda Centroamérica.

En "El sueño de Martina" destaca además la interpretación de canciones tradicionales cardenches como "Al pie de un árbol" y "Yo ya me voy a morir a los desiertos", a cargo de Juan Pablo Villa, junto con los sonidos electro acústicos con el apoyo de tablets y la iluminación, se ofrece un montaje que provoca diversas sensaciones y emociones entre los asistentes.

Sensible y llena de esperanza cercana a la realidad de muchas familias mexicanas, pero contada a través de la fantasía e inocencia de una niña que busca reencontrarse con su ser querido, así transcurre esta obra ganadora del Premio Bellas Artes de Teatro para Niños en 2003.

En esta historia no aparecen actores en escena, sino que es narrada por "voces en off", además de que se incorpora la manipulación de títeres lo que le da agilidad a la propuesta que apela a la imaginación del público.

La obra, que asombra a los pequeños a partir de los seis años, por su técnica innovadora y que habla a los padres sobre los lazos familiares, estará en cartelera hasta el 21 de septiembre en el recinto situado en la zona de San Ángel, en el sur de esta ciudad.