Cantante Gepe presenta en el Lunario su más reciente producción

El cantautor chileno Daniel Alejandro Riveros, mejor conocido como "Gepe", ofreció la noche de este sábado un concierto en el Lunario del Auditorio Nacional con motivo del lanzamiento en México de su cuarto álbum "GP".

En punto de las 21:00 horas el joven músico, quien recientemente triunfó en el Festival de Viña del Mar con una gaviota de plata y oro, encendió el ánimo de sus seguidores con temas como "Lluvia", "En la naturaleza" y "Con un solo zapato no se puede caminar".

Desde temprana hora los jóvenes amantes de la propuesta musical de Gepe se dieron cita a las afueras del Lunario, para asegurar un lugar cercano al escenario y recibir a su artista con entusiasmo, y corear los temas de su repertorio y nuevo material discográfico.

Una vez iniciado el concierto, la melodía de la lluvia a las afueras del recinto no se hizo esperar, mientras que en el interior del foro Gepe interpretaba sus temas que hicieron brincar en sus lugares a los jóvenes adolescentes y padres de familia que se dieron cita.

"Libre", "Fruta y té", "Bailar bien, bailar mal", "Bacán tu casa", "Ahora te voy a poner" y "Ayelén" fueron el pretexto para que Gepe dedicara un par de canciones a dos fieles seguidores mexicanos, que vía redes sociales le solicitaron temas para sus parejas.

El gesto de conectarlo por redes sociales le pareció destacable a Gepe, que así complació a sus fans mexicanos, para luego seguir con temas como "Campos matemáticos", "Platina", "Celosía", "Hebra prima", "Amigos vecinos", "Melipilla" y "Alfabeto", elevando con ello cada vez más el ánimo de la gente.

El disfrute del ritmo y la presencia de Gepe hicieron que el tiempo no pesara cuando prácticamente llegaba el final de su recital, por lo que el chileno no se detuvo en agradecimientos a los mexicanos que le han brindado su preferencia al tocar la última tanda de canciones.

"La bajada", "Las flores", "Un día ayer", "12 minerales" y "Bomba Chaya", fueron los últimos temas que el público coreó con fuerza, haciendo con ello escuchar el ánimo a las afueras del Lunario.