Genialidad de Moncayo persiste en repertorios de México y el mundo

Considerado uno de los representantes más importantes del nacionalismo mexicano, el pianista, percusionista, compositor y director de orquesta José Pablo Moncayo sigue presente en las salas de concierto de este país y del mundo, pues su afamado "Huapango" forma parte de repertorios de diversas agrupaciones.

Al igual que José Revueltas (1914-1976), Carlos Chávez (1899-1978) y Julián Carrillo (1875-1965), Moncayo, de quien se conmemora mañana su natalicio, reflejó y describió las aspiraciones nacionales de los mexicanos.

Hijo de Francisco Moncayo Casillas y Juana García López, José Pablo Moncayo nació el 29 de junio de 1912 en Guadalajara, Jalisco. Realizó sus primeros estudios musicales bajo la tutela del maestro Hernández Moncada, para después ingresar al Conservatorio Nacional de Música, en 1929.

Para sostener sus estudios y cooperar con la precaria situación económica en la que se encontraba su familia, durante su juventud trabajó como pianista en cafés y acompañó a cantantes de moda en estaciones de radio.

Paralelo a estas actividades estudió en el Conservatorio Nacional de Música, donde recibió cátedra de Candelario Huizar (1883-1970) y Carlos Chávez (1899-1978), quien le ofreció la oportunidad de trabajar como pianista y percusionista en la Orquesta Sinfónica de México.

El sitio "app.jalisco.gob.mx" indica que Moncayo contrajo matrimonio con Clara Elena Rodríguez del Campo, con quien procreó dos hijas, Claudia y Clara Elena.

Continuando con su trayectoria musical, en 1931 se inscribió a la clase de Creación Musical de Chávez, donde conoció a Daniel Ayala (1906-1975), Salvador Contreras (1910-1982) y Blas Galindo (1910-1993), maestros con los que integraría el conjunto musical "Los cuatro".

Tiempo después, según información de la Sociedad de Autores y Compositores de México, Aaron Copland (1900-1990) y Sergei Kussewitzki (1874-1951) lo invitaron al Festival de Berkshire, Massachusetts, con el fin de estimular a los compositores y ejecutantes del continente.

Su etapa como director de orquesta comenzó en 1944 y un año después obtuvo la subdirección de la Orquesta Sinfónica de México, que dirigió durante un año, antes de estar a cargo de la Orquesta Sinfónica del Conservatorio, de 1949 a 1954.

Las salas de concierto no sólo fueron el escenario donde se desempeñó, también las aulas del Conservatorio Nacional, la Escuela Superior Nocturna de Música y las escuelas de Iniciación Artística, donde impartió clases de composición.

Familiarizado con las tendencias musicales de vanguardia, Moncayo, quien murió el 16 de junio de 1958 en su casa de la Ciudad de México, desarrolló un estilo musical que, partiendo de un lenguaje caracterizado por el acento de la mexicanidad, evolucionó hacía un estilo más libre, personal y subjetivo.

Sus restos yacen en el Panteón Español de esta ciudad y se dice que en sus últimos días escribió los primeros bosquejos de un concierto para piano y orquesta dedicado a su esposa Clara Elena.