Lanza ejército iraquí ofensiva mayor para recuperar Tikrit

El Ejército de Irak lanzó hoy una ofensiva mayor en Tikrit, unos 140 kilómetros al norte de la capital Bagdad, para tratar de arrebatar la ciudad a los rebeldes sunitas.

El fortalecimiento de las operaciones militares este sábado en Tikrit siguió a intensos combates en la ciudad entre los combatientes sunitas y las fuerzas de seguridad iraquíes por el control del campus universitario, considerado un punto estratégico para la batalla.

Un vocero castrense aseguró esta tarde en una declaración que las tropas iraquíes habían capturado la universidad y que Tikrit quedó "limpia" de combatientes, aunque rebeldes del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL) aseveraron que lograron repeler el ataque.

Al confirmar la ofensiva en Tikrit, el portavoz del ejército iraquí Qassim Atta informó en rueda de prensa que en el ataque murieron 60 terroristas, incluido el comandante de los rebeldes en la ciudad, de acuerdo con despachos de la agencia de noticias Aswat al-Iraq.

Señaló también que los soldados destruyeron un convoy de 20 vehículos rebeldes entre Tikrit y Samarra, ésta última desde la cual avanzan divisiones acorazadas del ejército en dirección a la ciudad que este sábado está en disputa.

A través de las redes sociales, seguidores del EIIL informaron que los combatientes destruyeron al menos 10 vehículos militares todo terreno, seis tanques y un helicóptero durante los enfrentamientos, y que mataron a unos 300 soldados.

Los combatientes confirmaron, por su parte, haber sostenido fuertes enfrentamientos, pero que el asalto de las fuerzas iraquíes había fallado y mantenían el control de extensas zonas de la ciudad.

La televisión estatal iraquí reportó que miles de soldados iraquíes, respaldados por tanques y aeronaves, atacaron Tikrit desde las cuatro direcciones, y que muchos insurgentes habían escapado de la ciudad, capturada por los rebeldes el pasado 11 de junio.

El EIIL tomó Tikrit poco después de haberse hecho del control de la también norteña ciudad de Mosul y advertir que iría sobre Bagdad, para "sacar del poder" al primer ministro iraquí, el chiita Nuri al-Maliki, a quien acusan de discriminar a la minoría sunita.

El gobierno comenzó la contraofensiva, convocando a los ciudadanos chiitas a sumarse como voluntarios para combatir a los rebeldes sunitas, esfuerzos que frenaron el avance de los combatientes hacia la capital del país.

Los planes, según la televisión estatal, es recuperar más adelante Mosul.