México necesita rozar la perfección para vencer a Holanda

Para que México logre ese ansiado quinto partido, el técnico Miguel Herrera, los jugadores y hasta el arbitraje, deben evitar cometer los mismos errores que los condenaron en las cinco últimas ediciones de Copas del Mundo.

Desde Estados Unidos 94, la historia dicta que la fase de octavos de final ha sido el tope del futbol mexicano, el cual ha sido marcado por fallas en todos los sectores.

Miguel Mejía Barón fue duramente criticado por no realizar cambios en el duelo ante Bulgaria, por dejar en la banca al ya veterano, pero siempre eficiente Hugo Sánchez, que vio la eliminación en penales, tras las fallas de Alberto García Aspe, Marcelino Bernal y Jorge Rodríguez.

Cuatro años después se tuvo el boleto a cuartos de final, el partido se ganaba a Alemania con gol de Luis Hernández, quien tuvo el 2-0, pero la falló de manera increíble frente a Andreass Köpke.

Aunado a esto, el deseo de experimentar por parte del técnico Manuel Lapuente, quien cambió de posición a su mejor central, Claudio Suárez, para ponerlo en el medio campo, mientras que colocó a Raúl Rodrigo Lara en dicha zona.

Esto fue lo que al final le costó el juego, porque fueron dos fallas de Lara lo que le abrió las puertas a la voltereta teutona, con goles de Jurgen Klinsmman y Oliver Bierhoff.

Cuatro años después, Javier Aguirre sufrió algo similar, pues cuando parecía que tenía todo para superar la segunda fase de un Mundial, al verse las caras con Estados Unidos, prácticamente se volvió loco en los cambios.

En el primer tiempo, Ramón Morales había sido un dolor de cabeza para la defensa de Estados Unidos por el sector de la izquierda y de manera inverosímil, lo sacó para poner en su lugar a Luis "Matador" Hernández, con lo que el equipo perdió profundidad y prácticamente el juego.

No solo eso, sino que en el complemento, ya con el 2-0 en contra, metió a Alberto García Aspe, cuando lo que necesitaba era un delantero y no un hombre de medio campo, quien solo entró para entrar en la estadística con tres Copas del Mundo en su carrera.

Alemania 2006 no tuvo objeción alguna, bajo el mando del argentino Ricardo La Volpe se le plantó de buena forma a Argentina, que solo pudo ganar gracias a un gol soberbio de parte de Maxi Rodríguez.

En Sudáfrica 2010, se combinaron dos factores, el primero, una vez más, errores del "Vasco" Aguirre, quien colocó de titular a Adolfo Bautista, cuando no había tenido actividad en los juegos de la primera ronda.

El segundo, una falla del árbitro central italiano Roberto Rosetti, quien válido un gol en claro fuera de lugar, que incluso fue repetido en las pantallas del estadio Soccer City.

Y un tercer factor, un craso error de Ricardo Osorio, quien le regaló un balón a Gonzalo Higuaín y éste no perdonó, para prácticamente sentenciar el juego.