Piden incluir "interés superior de la niñez" en telecomunicaciones

La protección y ejercicio pleno de los derechos de la niñez deben estar plasmados en las leyes secundarias de telecomunicaciones, consideró el diputado perredista Carlos Augusto Morales López.

Lo anterior, indicó, a través del control de programaciones infantiles que ofrezcan principalmente los concesionarios de radio y televisión, pública o privada.

Señaló que se impulsa la inclusión del término "interés superior de la niñez", que implica la obligación de las autoridades y la sociedad para que en la toma de decisiones y actuaciones dentro del ámbito de sus competencias promuevan, respeten, protejan y garanticen de manera prioritaria los derechos humanos de la infancia.

La integración de este concepto, explicó, toma en consideración que el interés del Estado, las instituciones públicas o privadas y de las personas adultas no podrán estar por encima de los intereses de las niñas y los niños.

"No sólo en la forma sino en todo el contenido de las programaciones dirigidas a este sector de la población y, por tanto, deben insertarse en las leyes secundarias en materia de telecomunicaciones", dijo.

El legislador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) expuso que la supremacía de los derechos de la niñez significa asegurar la integralidad, interdependencia y plena satisfacción de sus garantías, con total respeto a su dignidad humana.

Además emprender todas las acciones, medidas y mecanismos necesarios que les permita vivir y alcanzar el máximo bienestar posible.

Morales López consideró que en las leyes secundarias de telecomunicaciones el ejercicio del "interés superior de la niñez" no puede estar condicionado ni supeditado a intereses ajenos a estas garantías, por ejemplo, los de tipo comercial.

"Los contenidos, independientemente de que se trate de medios abiertos o de paga, deben incentivar la educación y la cultura, y con ello el combate a la desigualdad; por ello la programación infantil tiene que ser la más protegida", reiteró.

Ante ello, consideró que se tiene que evitar los programas que sobreexponen la injuria, el lenguaje soez, las escenas violentas, el alto contenido sexual o mercantilista, así como la discriminación y la falta de respeto a la intimidad personal o familiar.