Gigantes errores arbitrales se vieron en la fase de grupos del Mundial

Los colombianos Wilmar Roldán y Humberto Clavijo, el uzbeko Ravshan Irmatov, el mexicano Marco Antonio Rodríguez y el japonés Yuichi Nishimura cometieron las pifias más abominables en lo que va de la Copa del Mundo Brasil 2014.

La mala imagen hacia los colegiados la empezó en este mundial el nipón Nishimura, al marcar un penal favorable a Brasil sobre Croacia, mismo que convirtió en gol Neymar y el cuadro de casa ganó 3-1 en el encuentro inaugural.

Las suspicacias se dieron en cascada por todo el mundo futbolístico por esa "ayuda" de Yuichi a los pentacampeones del mundo, a los anfitriones.

Al día siguiente, el asistente uno Humberto Clavijo y el árbitro Wilmar Roldán anularon dos goles al mexicano Giovani dos Santos, lo cual generó las protestas de los tricolores que al fin se impusieron 1-0 a Camerún.

La Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) abrió una investigación sobre Humberto Clavijo, al que suspendió por un partido.

De esta forma, Clavijo ya no integró con Roldán la tripleta arbitral para el partido que Corea del Sur perdió 2-4 ante Argelia, por el Grupo H.

A su vez, el uzbeko Ravshan Irmatov se sumó a los errores garrafales, porque en apenas segundos no vio dos faltas dignas de tiro penal a favor de México sobre Croacia.

En un centro elevado, Javier Hernández recibió falta por la espalda, el balón continuó para ser recibido por Andrés Guardado, quien realizó potente disparo y el capitán croata Darijo Srna, prácticamente se lanzó a media altura para con sus brazos frenar el envío y el silbante jamás se dio cuenta de ello.

El mexicano Marco Antonio Rodríguez, considerado uno de los mejores de FIFA, jamás se percató que el delantero uruguayo Luis Suárez mordió italiano Giorgio Chiellini.

Por consiguiente jamás redactó dicho incidente en su cédula arbitral, pero la Comisión Disciplinaria siguió el caso de oficio y suspendió al charrúa por nueve partidos, además de expulsarlo del Mundial.

El ecuatoriano Carlos Vera marcó un riguroso penal que convirtió en gol Georgios Samaras en el minuto 90, para que Grecia ganara 2-1 a Costa de Marfil y con ello el cuadro griego avanzó a octavos de final por el Grupo C y el conjunto africano regresó a casa.

A partir de este sábado comenzarán los partidos de octavos de final con el Brasil-Chile y el Colombia-Uruguay, donde el seguimiento a la actuación arbitral estará en la mira de todos, en espera de que no afecten el espectáculo.