Los precios en Cuba van siempre adelante de los bajos salarios

La escalada de precios en bienes y servicios básicos irrita a las familias cubanas de escasos recursos que ya ven limitado su consumo debido a los bajos salarios en el país caribeño.

En los últimos años se ha producido un ascenso constante de los precios de artículos de consumo popular en la red minorista del ministerio de Comercio Interior y en las Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD).

Mientras, el aumento de los bajos salarios (promedio mensual 20 dólares) está condicionado al incremento de la productividad del trabajo, aunque en los últimos meses se elevó entre los deportistas destacados y trabajadores del sector salud.

El informe central al 20 Congreso de la oficialista Central de Trabajadores de Cuba (CTC), en febrero pasado, señaló que "Si no producimos más y mejor, no influimos positivamente en los precios, ni en la satisfacción de las necesidades crecientes de nuestro pueblo".

"Los precios de productos y servicios de primera necesidad se incrementan ante un salario estable que no crece proporcionalmente, lo que se traduce en afectaciones al nivel de vida de los trabajadores y sus familias", agregó ese informe.

La salud pública y la educación son servicios gratuitos en Cuba, muchos medicamentos se venden a precios subsidiados, y a través de la libreta de racionamiento los cubanos reciben productos alimenticios subsidiados que alcanzan para unos 10 días del mes.

Los restantes 20 días carecen de la protección de productos alimenticios subsidiados y es necesario adquirirlos en los mercados agropecuarios (tenaces en sus precios altos) y en las TRD.

Medios oficiales cubanos se han ocupado del sensible tema de los precios como el segmento televisivo "Cuba dice", que en un reportaje registró críticas de cubanos de a pie y criterios justificativos de funcionarios intermedios estatales.

Varios entrevistados dijeron que "hay muchos productos que están en mal estado y lo venden al mismo precio. Llegas a una tienda y cada día te encuentras un nuevo precio. Rebajan productos sólo a punto de vencerse. No entregan el comprobante de compra".

Funcionarios también entrevistados reconocieron que la alteración de precios en la red minorista (en pesos cubanos) o en las TRD demuestran "alguna falla en la protección al consumidor".

En artículo titulado "Precios pre-dispuestos", el portal gubernamental Cubadebate denunció en marzo pasado que la alteración de precios en "algunas" TRD y otras entidades de comercio de productos en CUC (divisa local).

El Ministerio de Finanzas y Precios dio a conocer en 2012, en un intento por erradicar las llamadas "multas", la resolución (214) en la cual establecían una lista de precios únicos para más de un centenar de productos.

Sin embargo, según algunos clientes, todavía existen irregularidades en los costos de las mercancías "multadas", o sea con precios alterados por iniciativa personal lucrativa de trabajadores y administradores.

Cubadebate envió un equipo de reporteros a tiendas de la Terminal de Omnibus y encontró, entre otras cosas, que las colchas de limpiar tenían precios diferentes a lo establecido por el Ministerio de Finanzas y Precios.

"Tengo entendido que la diferencia de los precios se fija entre el proveedor y la empresa. Eso sí, no dudes que en algunos lugares los precios estén multados", afirmó un directivo de una de esas tiendas.

Otras estafas al cliente son la entrega de productos con distinta calidad a lo ofertado o bajos de peso y y trampas adicionales de los empleados como sustituir la mercancía ofertada por sus propios artículos.

La preocupación básica de las familias son los elevados precios en que se venden la mayoría de los productos (alimenticios, aseo, muebles, electrodomésticos, entre otros), con un impuesto que llega en algunos casos al 240 por ciento.

En tanto, en los últimos ocho años el salario ha aumentado continuamente, pero siempre se queda rezagado en relación con los precios.

En 2006 era 387 CUP (moneda nacional) mensuales, en 2008 había subido a 415, en 2011 fue de 455 y de 466 en 2012 y 471 en 2013.

Los CUP, en los que se pagan los salarios estatales y la población adquiere bienes y servicios a precios subsidiados, valen 24 veces menos que los CUC, según la cotización de las Casas de Cambio del Estado.