Pieter Paul Rubens, maestro flamenco de la pintura

Uno de los grandes pintores flamencos del barroco del siglo XVII, quien dejó huella al combinar en su obra lo intelectual con lo emotivo y lo clásico con lo romántico, Pieter Paul Rubens, nació el 28 de juno de 1577.

Nacido en Siegen, Westphalia, Alemania, a la muerte de su padre, en 1587, se desplazó a Amberes, Bélgica, donde estudió pintura, según datos de su vida publicados en el portal "biografiasyvidas.com".

En 1589 ingresó en la escuela del latinista Rombout Verdonk, donde aprendió retórica, gramática, latín y griego. Para 1591, con 14 años de edad, ingresó como aprendiz en el taller de Tobias Verhaecht, pintor local especialista en pintura de paisaje.

A su vez, el sitio "museodelprado.es" señala que su maestro más importante fue Otto van Veen, pintor educado en los ideales clásicos de la pintura y para quien Rubens trabajó a partir de 1594 o 1595 hasta 1600, año en que partió a Italia.

Durante su estancia en Italia, Rubens analizó los trazos de los maestros del renacimiento, Tiziano, Tintoretto y Verons, así como a los artistas barrocos Annibale, Carracci y Caravaggio, lo cual le permitió consolidarse como un pintor dominante de los colores y los caballetes.

En 1608 regresó a Amberes debido a una grave enfermedad de su madre, y abrió en esta ciudad una casa-taller en la que ejecutó un gran número de obras. Un año más tarde contrajo matrimonio con Isabella Brant.

Durante los primeros años después de su regreso a Amberes pintó algunos de los cuadros de altar más espectaculares, entre ellos "La elevación de la cruz" (1610-1611), y contrató en su estudio a jóvenes artistas como Van Dyck, quien ingresó como su ayudante en 1616.

Aunque al principio fue encasillado en la pintura religiosa por obras como "La adoración de los magos" (1609) y "El descendimiento de Cristo" (1611-1612), Rubens demostró lo contrario al presentar impecables desnudos de mujeres obesas en una sociedad donde la delgadez no era considerada estética.

Su esposa Isabella murió en 1626 y le guardó luto por cuatro años, hasta que conoció a la joven Elena Fourment, cuyos rasgos físicos ya había retratado, incluso antes de tratarla.

En 1628 fue enviado a España por los virreyes de Flandes, y estuvo al servicio de Felipe IV, quien lo nombró secretario de su Consejo Privado. Además, fungió como mentor del joven pintor español Diego Velázquez, de acuerdo con su perfil biográfico en "arteespana.com".

Numerosos cuadros aún sin terminar se encontraban en el estudio de Rubens en el momento de su muerte, acaecida el 30 de mayo de 1640.

Sus obras se conservan en importantes museos del mundo, entre los que destaca el Museo del Prado en Madrid, donde su pueden admirar sus más destacadas obras, entre ellas "Las tres gracias", "El jardín del amor" y "El rapto de Proserpina".