Alemania vive auténtica "fiebre" de futbol tras calificación a octavos

Tras la calificación plena de Alemania en la fase eliminatoria de la Copa del Mundo Brasil 2014, se difundió en este país un sentimiento de confianza hacia su selección: la mayoría de los comentaristas creen que ésta "puede ir lejos" y que llegará a final.

El país vive literalmente una "fiebre de futbol". En la capital no se puede pasear por calles céntricas sin escuchar las crónicas indirectas de todos los partidos.

La arteria principal de tránsito, la avenida 17 de Junio, fue restringida a los coches durante un lapso de un mes para permitir a los aficionados celebrar al aire libre. Hay pantallas en cada barrio y cada rincón y las furgonetas que reparten cisternas de cervezas trabajan sin parar.

Cuando Alemania juega, las calles de sus ciudades están desiertas. Una noticia que da la medida del nivel de locura que se alcanzó, llegó hoy desde el espacio: el astronauta alemán Alexander Gerst afeitó la cabeza a dos compañeros de Estados Unidos al ganar una apuesta por el partido que el equipo de Joachim Löw ganó el miércoles.

Una vez rapado, Gerst colocó en la red social Twitter la foto de los compañeros y esta se difundió. "Misión cumplida", fue su comentario.

La fiebre alemana es contagiosa y llegó a afectar a algunas estrellas norteamericanas: la cantante Rihanna tuitea en directo los partidos de futbol de la selección alemana, lo que ha sido recibido con entusiasmo en un país poco acostumbrado al glamour.

Rihanna tiene aparentemente una amistad con el futbolista Miroslav Klose, y tras su gol contra Ghana, la estrella de la música pop publicó una foto "selfie" de ambos.

El entusiasmo es tan alto que las agencias de apuestas registraron un incremento sin precedente de las jugadas. El dato puso en alarma a la Central para la Educación Sanitaria que lanzó una advertencia contra el riesgo de dependencia desde el juego.

En el partido del miércoles contra Estados Unidos, a Alemania le bastaba un empate para calificarse, sin embargo jugó el partido hasta el final y se calificó con seguridad, tras haber sufrido en el partido contra Ghana en el que igualó 2-2.

"El futbol alemán es ahora más maduro", aseguró "Spiegel Online" en un análisis publicado hoy, "la selección utilizó los cuatro años desde el pasado mundial y lo hizo para perfeccionarse".

Los medios destacaron la actitud del equipo que apareció más confiado, tal y como lo resumió el goleador Thomas Müller en rueda de prensa justo después del partido: "Desde el principio le hemos enseñado a Estados Unidos quién era el patrón en casa".

El hecho de que el próximo partido sea ante Argelia deja espacio para el optimismo alemán: el equipo no figura entre los favorecidos de este mundial, pero es a la vez la sorpresa del torneo.

Bajo circunstancias normales, aseguran los expertos, Alemania pasará a cuartos de final. Ahí su aventura comenzará de verdad, ya que podría enfrentarse a Francia.